
Columna Cafeceando. Por: Octaviano Rojas
La carretera Bavispe–Nuevo Casas Grandes no solo conecta dos puntos del mapa: salda una deuda histórica con la sierra sonorense y confirma que, cuando hay visión social y gestión política eficaz, los proyectos largamente postergados pueden convertirse en realidad.
La inversión de 1,859 millones de pesos no cayó del cielo. Es resultado de una estrategia clara del gobernador Alfonso Durazo Montaño -oriundo de Bavispe-, que supo colocar esta carretera como una prioridad regional y nacional, con el respaldo del Gobierno de México que encabeza la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, quien tiene contemplada una visita a Sonora este sábado y domingo para inaugurar esta importante carretera. Sin duda la obra pública también comunica rumbo político y este proyecto envía un mensaje contundente: el desarrollo no puede seguir concentrándose en los mismos territorios de siempre.
Los datos hablan por sí solos. Más de 115 mil habitantes de comunidades serranas de Sonora y Chihuahua verán transformada su movilidad cotidiana, con una reducción de hasta 95 minutos en los traslados y mejoras sustanciales en seguridad vial. A ello se suma el impacto económico: mayor flujo turístico, mejores condiciones para la producción regional y una integración logística más sólida entre ambos estados. La carretera deja de ser un cuello de botella para convertirse en un detonante de oportunidades.
En lo técnico, la construcción de dos puentes estratégicos —de 122 y 62 metros— reflejan una obra pensada para durar. No es improvisación ni parcheo: es infraestructura moderna, con materiales especializados y soluciones hidráulicas que responden a la complejidad del terreno serrano.
Pero quizá lo más simbólico está en el contexto histórico. Desde 1933, generaciones enteras pidieron esta carretera, así como la de Bavispe-Agua Prieta – que con el respaldo del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, fue posible-. Hubo oficios, negativas oficiales, un fondo comunitario que se perdió en el camino y promesas que nunca se cumplieron. Fue necesario un cambio de visión —un proyecto político con énfasis en el bienestar y la justicia territorial— para reconocer que estas vías no eran un lujo, sino una necesidad impostergable.
Hoy, con la continuidad del proyecto de transformación y la consolidación del compromiso asumido desde el sexenio anterior, la presidenta Claudia Sheinbaum convierte esa vieja demanda en un hecho concreto. La carretera Bavispe–Nuevo Casas Grandes ya no es un expediente archivado: es una señal de que la política, cuando se ejerce con memoria y rumbo, también puede llegar a tiempo. También es una muestra clara de que Durazo Montaño, nacido en Bavispe y a lo que ha llamado el Sonora profundo, no se olvida de su gente, de sus raíces.
El domingo en Guaymas, el escenario cambia pero el fondo es el mismo. Puerto estratégico, desarrollo logístico y vocación industrial: la presidenta llega a un punto clave para el futuro económico de Sonora. En conjunto, la gira deja claro que Sheinbaum empieza a trazar su propio mapa político, y Sonora ocupa un lugar relevante en él.
En el bello y pujante puerto de Guaymas, su alcaldesa la doctora Karla Córdova no baja el ritmo y un día sí y otro también, inaugura obras de beneficio para los guaymenses. Sin duda la Presidenta Sheinbaum querrá regresar.
Por lo pronto ya tenemos listas las maletas para viajar mañana hasta San Miguelito para darle cobertura a la visita presidencial y a la inauguración de esta importante obra, atendiendo invitación de la mera mera de comunicación social estatal, Paloma Terán. Como anécdota les cuento algo: En Semana Santa y otros periodos vacacionales, muchos de Chihuahua hasta acampan muy cerca del río para descansar y pescar, algo que los “san migueles y los bavispes” no veían muy bien, pero como los de San Miguel agarraban vuelo para el lado de Chihuahua en temporada de bellotas, estábamos a mano. Ahora con una carretera pavimentada, se incrementará el flujo. De aquí para allá, y de allá para acá.
En otro tema, a quien le está yendo como en feria es al ex alcalde de Hermosillo Manuel “Maloro” Acosta y ahora desde Cajeme lo califican como un político muy desgastado, pero que ni modo, así lo quiere el Partido Verde.
Hace unos días estuvo dura la carrilla – y sigue- en su contra, luego de la reunión del gobernador Durazo con la dirigencia verde y en donde aseguran, no fue requerido. Sinceramente creo que El Maloro será diputado. Federal o local.
A propósito de diputados, ayer la legisladora Alejandra López Noriega fue electa como presidenta de la mesa directiva del Congreso de Sonora. Asumirá esa responsabilidad a partir del 1 de febrero. Sin duda una buena elección, lo que demuestra la confianza de sus compañeras y compañeros diputados.
López Noriega hace historia al ser la primera diputada independiente en lograr la presidencia del Congreso, pero sin duda pesa bastante el que haya sido electa en forma unánime pues todos los partidos políticos representados en la Cámara le dieron el apoyo. Morena, PT, Nueva Alianza, MC, PRI, PAN, PES y PRD cerraron filas en torno a la diputada Alejandra López Noriega, quien seguramente hará un gran trabajo. En la mesa directiva le acompañan en la Vicepresidencia Deni Gastélum Barreras (Morena); como primer secretario, el diputado Fermín Trujillo Fuentes (NAS); como segundo secretario, el diputado Óscar Ortiz Arvayo (PT); y como suplente, la diputada Claudia Zulema Bours Corral (PVEM).
Mucho se había especulado que la presidencia sería para el diputado del PES Norberto Barraza. Luego que el diputado federal y Comisionado del PT en Sonora, Ramón Flores, había logrado la presidencia para Óscar Ortiz. Pero bueno, afortunadamente la decisión fue otra.
Muchas gracias por su tiempo.
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