La detención de Ryan Wedding en México ocurrió mediante una operación secreta encabezada por el Buró Federal de Investigaciones (FBI), situación que generó tensión entre los gobiernos de México y Estados Unidos, de acuerdo con un reporte publicado por The Wall Street Journal.
Según el diario estadounidense, el FBI avanzó en el mapeo de nuevos objetivos en territorio mexicano con la intención de impulsar operativos conjuntos con autoridades locales, versión sustentada en declaraciones de funcionarios de ambos países citados por el medio.
El reporte indicó que la participación del FBI en el operativo del 22 de enero se mantuvo en reserva debido a que la legislación mexicana prohíbe la presencia física de agentes extranjeros en acciones policiales, así como su intervención directa en detenciones o redadas dentro del país.
The Wall Street Journal señaló que el episodio evidenció la presión existente en materia de seguridad bilateral, en un contexto marcado por el interés del gobierno del presidente Donald Trump por evitar acciones directas contra cárteles del narcotráfico en suelo mexicano.
Hasta el momento, ninguno de los dos gobiernos emitió una postura oficial sobre la presunta participación directa del FBI en la detención ni sobre las posibles implicaciones diplomáticas derivadas del caso.




