De Primera Mano. Por Francisco Javier Ruiz Quirrín
BUENO, por lo pronto habría que establecer que aquello de los “abrazos y no balazos”, se ha transformado en “abrazos y conciertazos” y que el hermosillense Carín León es un artista tan popular, que es muy difícil creer que no pudo tener casa llena en su presentación en Tijuana el pasado fin de semana.
Y es que es el gobierno federal el que ha programado una serie de conciertos “por la paz”, como una estrategia que busca entretenimiento de la población, convencido que de esa manera se cierra el círculo de atención a Juan Pueblo, brindándole pan y circo.
Sin embargo, el desangelado concierto de Carín en la frontera más grande de México, dejó una serie de mensajes para un partido en el poder, que no puede dejar de advertir que en el 2027 perdería varias posiciones políticas, como no le sucedió en 2018 y 2024.
Una de las señales es que los escándalos pesan y hartan a la gente. Primero, el desastre del ahora exgobernador Jaime Bonilla Valdez, con sus inocultables actos de corrupción y su empeño por extender su mandato para lo cual, intentó sobornar a los integrantes del Congreso del Estado, fracasando en el intento.
Su sucesora, la también “morenista” Marina del Pilar, no solo ha encabezado una pésima administración estatal, sino que se ha visto envuelta en escándalos: El gobierno de los Estados Unidos le retiró su Visa, así como a su esposo, por sus “malas amistades”.
También otros miembros de MORENA como diputadas locales y alcaldesas, junto a sus funcionarios, les fueron retiradas sus visas y más allá, han sido señalados por tener ligas con bandas delincuenciales.
Aunado a lo anterior, el clima de inseguridad ha regresado a Baja California, con especial énfasis en las desapariciones de mujeres.
La invitación al concierto de Carín León corrió a cargo del gobierno estatal, pero la gente prefirió no asistir, en una evidencia de hartazgo con el gobierno local y una extraordinaria falta de credibilidad en sus autoridades.
Quién sabe si los programas asistenciales sigan siendo la motivación más importante para que la ciudadanía apoye a MORENA en el venidero 2027.
La seguridad es que ese partido oficial no arrasará como en años anteriores y hasta podría perder, en caso de que la oposición sea capaz de postular a alguien carismático y con una narrativa que convenza a los electores.
La lección no solo es para MORENA en BC, sino para la presidenta Claudia Sheinbaum y sus asesores en palacio nacional.
Como decía López Obrador: “La gente se cansa de tanta transa”.
EL JOVEN Luis Donaldo Colosio Riojas concedió una entrevista a “Milenio”, en la que reveló que ser gobernador de Sonora sería saldar una deuda de su padre, Luis Donaldo Colosio Murrieta, ya que en realidad, éste último no deseaba ser presidente, sino gobernar su Estado… Con esta expresión, el joven Colosio mantiene viva la posibilidad de ser candidato de Movimiento Ciudadano por la tierra que le vio nacer, pero en la que nunca ha vivido ni servido, como sí lo ha hecho en Nuevo León… En lo dicho por Luis Donaldito, se advierte la prevalencia de un sentimiento por sobre la razón… Un deseo de compensar a su padre desaparecido aquel 23 de marzo de 1994 (hace 32 años) y hacer a un lado a la gente que lo ha visto crecer y apoyarle en las urnas, como ha sido Nuevo León… Ya se verá.
SERÁN LOS JERARCAS nacionales del PRI, el PAN y Movimiento Ciudadano, quienes determinen si localmente, podrían darse las alianzas en alguna candidatura firme para enfrentar a MORENA por la gubernatura el 27… Sin embargo, ahora insisten en ir solos… Sería la mejor fórmula para darle el triunfo al partido en el poder.



