A casi una década de la muerte del cantante Juan Gabriel, finalmente se resolvió una de las disputas más polémicas alrededor de su legado. Las instancias legales ratificaron la validez del testamento del artista, documento en el que nombró a su hijo Iván Aguilera como heredero universal de su patrimonio, luego de años de demandas, denuncias y acusaciones que buscaban anularlo.
Tras la muerte del llamado “Divo de Juárez” en 2016, varios familiares y personas cercanas al intérprete comenzaron una batalla legal para intentar invalidar el testamento firmado en 2014. Algunos de sus otros hijos y allegados cuestionaron el documento y argumentaron que la firma podía haber sido falsificada o que existían irregularidades en el proceso legal.
El abogado de Iván Aguilera, Alfonso Aráez, explicó en entrevista con “Venga la Alegría” que durante este largo proceso se presentaron múltiples recursos legales en contra del testamento.
“Cerca de 10 demandas civiles y cerca de 10 denuncias penales. Las demandas civiles eran más que nada solicitando la invalidez del testamento. Y las denuncias penales denunciaban el uso de documentos falsos y la falsificación de la firma que obraba en el testamento del maestro Aguilera”.
IVÁN NO DEMANDARÁ
De acuerdo con el abogado, la fiscalía ordenó diversos peritajes para analizar la autenticidad del documento y, tras los estudios realizados por especialistas, se concluyó que la firma sí corresponde al propio cantante. El hecho de que el testamento dejara todo el patrimonio, así como el control del legado musical y artístico del intérprete de “Querida”, únicamente a Iván Aguilera provocó inconformidad entre algunas personas cercanas al artista, lo que detonó años de disputas legales y mediáticas. Pese a las denuncias y demandas en su contra, Iván Aguilera no tiene pensado tomar acciones legales contra quienes intentaron impugnar el documento, incluidos algunos miembros de su propia familia.
www.eluniversal.com.mx




