Ciudad de México.- Más de 700 toneladas de hidrocarburo han sido retiradas de zonas costeras del Golfo de México, sin que hasta ahora las autoridades hayan logrado identificar con precisión la fuente contaminante, informó la Secretaría de Marina.
En un reporte conjunto la dependencia nava, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales, Secretaría de Energía, la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente, Petróleos Mexicanos y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente informaron que el derrame se mantiene bajo control operativo, pero reconocieron que continúan las investigaciones para determinar su origen.
El operativo ha movilizado más de 3 mil elementos, apoyados por 46 buques, 45 vehículos, siete aeronaves, drones aéreos y submarinos, así como barreras de contención, en un despliegue que abarca costas de Veracruz y Tamaulipas.
Las brigadas han intervenido 39 playas a lo largo de más de 480 kilómetros de litoral, además de manglares y esteros, donde se han realizado trabajos intensivos de limpieza, recolección y disposición de residuos.
“De manera paralela, en la Sonda de Campeche, particularmente en el complejo Cantarell, se mantienen trabajos de investigación, contención y mitigación del hidrocarburo, con apoyo de unidades especializadas y tecnología para la inspección submarina, con el objetivo de atender el fenómeno desde su origen”, informó la Marina.
En paralelo, en altamar se han retirado 40 toneladas de hidrocarburo, en un intento por frenar el avance de la mancha antes de su llegada a tierra.
Pese al volumen recuperado y al control de la dispersión, el Gobierno federal no ha precisado el origen del derrame.
Las autoridades mantienen abiertas varias líneas de investigación, entre ellas la posibilidad de que el contaminante provenga de un buque en la zona, sin que hasta ahora se haya identificado responsable.
Grupo REFORMA reveló que, desde el 14 de febrero, la plataforma satelital SkyTruth detectó un buque en la Sonda de Campeche con su Sistema de Identificación Automática (AIS) apagado, justo al lado de una mancha de petróleo.
Expertos y trabajadores de Pemex consultados indicaron que este patrón es característico del “huachicol en altamar”, donde embarcaciones evaden los controles de geolocalización para realizar transferencias ilícitas de combustible.
Ante este escenario, el Gobierno federal planteó reforzar no sólo la detección, sino también la contención.
Sheinbaum indicó que tanto la Marina como Pemex ya cuentan con sistemas para enfrentar contingencias ambientales, pero aseguró que serán fortalecidos para evitar que el crudo alcance las costas.
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