La temporada de Semana Santa dejará en México una derrama económica superior a 300 mil millones de pesos, impulsada principalmente por el turismo religioso y el consumo local, afirmó la Confederación de Cámaras Nacionales de Comercio, Servicios y Turismo (Concanaco Servytur).
De acuerdo con el organismo, este tipo de turismo se ha consolidado como uno de los más importantes del país, al generar actividad no solo en templos y santuarios, sino también en hoteles, restaurantes, transporte, mercados y pequeños negocios.
Cada año, alrededor de 40 millones de personas participan en peregrinaciones en México, lo que refleja el peso social y económico de esta actividad.
“El turismo religioso no solo convoca a millones de personas por motivos de fe y tradición, sino que también activa cadenas de valor completas en hospedaje, alimentos, transporte, comercio local, artesanías y prestación de servicios”, destacó el organismo en un comunicado.
Tan solo en la Ciudad de México, durante la primera mitad de diciembre, las visitas a la Basílica de Guadalupe generan aproximadamente dos mil millones de pesos, subrayó el organismo.
Cada peregrinación, cada visita a nuestros santuarios y cada ruta de fe representa consumo local, empleos y oportunidades para empresas y negocios familiares que sostienen la economía desde lo local
Octavio de la Torre, presidente Concanaco Servytur
Vacaciones salen 16.5% más caras
No obstante, mientras la actividad económica crece, también lo hace los gastos para las familias, de acuerdo con la Alianza Nacional de Pequeños Comerciantes (ANPEC).
Durante este periodo vacacional, que en 2026 se extiende del 27 de marzo al 13 de abril, las familias enfrentan gastos adicionales por entretenimiento, cuidado de hijos y alimentación.
De acuerdo con la ANPEC, gastos en salidas a balnearios o incluso salir de viaje serán, en promedio, 16.5 por ciento más altos que el año pasado, reflejando el impacto de la inflación en actividades recreativas y turísticas.
Para muchas familias, la alternativa es quedarse en casa, lo que también tiene un efecto económico positivo en los pequeños comercios, afirmó el organismo.
Tienditas, fondas y negocios de barrio registran un aumento en ventas durante este periodo, impulsado por el consumo cotidiano de quienes no salen de vacaciones.




