En la Yuma Proving Ground, uno de los campos de pruebas más exigentes de Estados Unidos, la NASA llevó a cabo la certificación del sistema de descanso de la nave Orion, pieza clave para garantizar el regreso seguro de astronautas desde la órbita lunar.
Durante el periodo de pruebas que comenzó desde el 2011 y culminó en 2018, ingenieros sometieron el sistema a condiciones extremas que simulaban el reingreso a la atmósfera terrestre, donde la cápsula desacelera desde velocidades superiores a los 30 mil kilómetros por hora. Para ello, utilizaron dispositivos de prueba lanzados desde aviones de carga, como el PCDTV, diseñado para alcanzar altas presiones dinámicas, y una réplica funcional de la cápsula que permitió reproducir con precisión su comportamiento aerodinámico.
Las pruebas no se limitaron a condiciones precisamente ideales, también se evaluaron escenarios críticos, incluyendo fallas parciales en los paracaídas; con el objetivo de comprobar que el sistema mantiene su capacidad de respuesta incluso en situaciones adversas.
En total, son 11 paracaídas los que se despliegan en secuencia durante la activación del sistema, con un nivel de ingeniería altamente especializado. Es necesaria una fuerza de 50 mil libras para su compresión, además de un proceso térmico de 90 grados centígrados durante 48 horas para eliminar cualquier rastro de humedad, lo cual en condiciones espaciales puede ser la diferencia entre un buen funcionamiento y fallar.
Con los datos obtenidos de las pruebas realizadas en Yuma, se alimentaron modelos computacionales avanzados que hoy permiten anticipar el comportamiento de un sistema bajo distintas variables, desde cambios repentinos de altitud hasta condiciones climáticas extremas.
A casi una década de aquellas pruebas, la aplicación y correcciones realizadas son uno de los pilares técnicos en los que reposa la confianza de las misiones tripuladas del programa Artemis, cuyo objetivo es regresar al ser humano a la Luna y establecer las bases para futuras expediciones que posteriormente nos lleven a Marte.



