Hermosillo, Sonora, 6 de septiembre de 2026.- Los vecinos de la colonia San Ángel no dieron rodeos: la cancha ya no sirve para jugar, hay cuadras a oscuras y calles deshechas. Omar Del Valle Colosio se sentó con ellos en un café vecinal, escuchó cada dirección con nombre y apellido, y de ahí salió con el trabajo repartido.
La cancha se llevó la mañana. El piso está roto y, en cuanto oscurece, deja de ser de los niños. Los vecinos lo contaron sin adornos: donde no hay actividad, la colonia pierde el espacio. Del Valle Colosio no lo partió en pedazos. Piso y luz van juntos, y encima actividad para que las familias lo vuelvan a llenar. Una cancha con niños jugando ya no se pierde otra vez.
La luz salió sola en la conversación. Las cuadras apagadas son las que nadie quiere caminar de noche. Del Valle Colosio se echó a andar esas calles con los vecinos, luminaria por luminaria, y se puso el pendiente encima: él lo mueve y él regresa a decir cómo va.
En calles fue lo mismo. Los tramos más golpeados quedaron ubicados con dirección exacta y se suman al mapa que Del Valle Colosio viene armando colonia por colonia en Hermosillo. Ese mapa es el que dice por dónde se empieza.
El último tema lo pusieron las familias que sacan a caminar a sus perros. Hay animales sueltos en calles y áreas comunes, y ya hubo sustos. Del Valle Colosio se llevó el asunto completo. Invitó a los vecinos a organizarse entre ellos y él se encarga de mover a quien tiene que moverse.
Cada punto quedó con nombre de calle. Del Valle Colosio vuelve a San Ángel a poner cada gestión sobre la mesa, de frente y con los vecinos enfrente.




