Washington. A primera hora de este martes Estados Unidos prohibió el ingreso de importaciones canadienses por valor de casi mil millones de dólares, incluidas bebidas alcohólicas, productos lácteos y motocicletas.
La Casa Blanca anunció la medida el 8 de septiembre, después de que Canadá impuso nuevos aranceles a productos estadounidenses, como respuesta a sobretasas aplicadas por Washington.
La prohibición de entrada a Estados Unidos de algunos productos canadienses, en particular las bebidas alcohólicas, entró en vigor el martes en un nuevo hito del conflicto comercial entre ambos países que les enfrenta desde hace meses.
El veto estadounidense se dirige a productos como la cerveza, el vino, el brandy, entre otras bebidas alcohólicas. También a derivados de la leche como el lactosuero, fuente de proteína, e incluso a las motocicletas de alta cilindrada –de más de 800 centímetros cúbicos– cuyo competidor estadunidense es Harley-Davidson.
Intensifica la guerra comercial
La prohibición representa una parte dentro de un comercio anual bilateral de 880 mil millones de dólares entre los dos vecinos del norte, pero marca otra intensificación de la guerra comercial del segundo mandato del presidente Donald Trump contra un aliado y socio comercial tradicional de Estados Unidos.
Para justificar la prohibición de bebidas alcohólicas, Trump puso de manifiesto el boicot “discriminatorio”, según él, al mismo tipo de productos de Estados Unidos.
Desde el año pasado, los vinos y licores estadunidenses han desaparecido de los estantes en la mayoría de las provincias canadienses, que tienen el monopolio de su venta.
Los canadienses no solo están inconformes con las nuevas tarifas aduaneras a sus productos, sino que también rechazan las reiteradas declaraciones en las que Trump se refiere a Canadá como el estado estadunidense número 51.
La prohibición de importaciones “ciertamente no hará nada para ayudar a las tensiones comerciales” entre Estados Unidos y Canadá, señaló el abogado especializado en comercio Patrick Childress, socio de Holland & Knight y ex funcionario comercial estadunidense.
La disputa más reciente comenzó durante el verano, cuando Trump recurrió a una ley de la Gran Depresión para imponer aranceles de 50 por ciento sobre unos 20 mil millones de dólares en importaciones canadienses, al acusar a Canadá de discriminar a los productores estadounidenses de lácteos, automóviles y bebidas alcohólicas.
Canadá respondió de inmediato con aranceles de 15, 25 o 50 por ciento, igualando las importaciones estadounidenses dólar por dólar.



