La inversión fija brutay el consumo privado, dos de los motores internos de la economía, continuaron con su racha de crecimiento, pese el entorno de incertidumbre económica y las previsiones de una desaceleración de largo plazo.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), en este periodo la inversión fija bruta creció seis por ciento frente a julio de 2025, acumulando así cuatro meses consecutivos de incrementos anuales.
El impulso provino de un alza de 6.9 por ciento en el sector de la construcción, principalmente residencial, así como de un repunte de 4.9 por ciento en la compra de maquinaria y equipo.
Respecto al consumo privado, que representa dos terceras partes del Producto Interno Bruto (PIB), el Inegi registró un avance de 1.1 por ciento frente a julio del año pasado. Con ello, el indicador ligó 16 meses de crecimientos anuales.
Este desempeño fue consecuencia, principalmente, de la compra de bienes y servicios importados y nacionales, los cuales crecieron 1.6 y 1 por ciento, respectivamente.
En su comparación mensual, la inversión fija bruta creció 1.4 por ciento, mientras que el consumo no registró variación alguna.
Para analistas económicos de Banco BASE y Grupo Financiero Monex, ambos indicadores reflejan señales de debilidad en la economía. La inflación, al igual que la revisión del Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá (T-MEC), son los principales factores de cautela entre consumidores y empresas.
“Anticipamos que las empresas mantengan cierta cautela antes de concretar nuevos proyectos de inversión, especialmente aquellos vinculados al nearshoring”, agregaron especialistas de Monex.




