Ciudad de México.- Trabajadores activos, jubilados y derechohabientes del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) se movilizan en al menos 17 estados y la Ciudad de México para exigir un aumento salarial directo de 10 por ciento, abasto de medicamentos e insumos médicos, contratación de personal y mejores condiciones laborales.
Las protestas incluyen marchas, bloqueos y plantones en Baja California, Baja California Sur, Sonora, Chihuahua, Tabasco, Hidalgo, Morelos, Michoacán, Sinaloa, Tamaulipas, Puebla, Nayarit, Jalisco, Coahuila, San Luis Potosí, Veracruz y Guerrero. En su mayoría, las movilizaciones se realizan a contraturno para evitar que se suspenda la atención médica.
“Camas llenas, farmacias vacías”, “¡No te vayas a enfermar porque no hay material!” y “No hay torundas, no hay alcohol, pero sí hay corrupción” son algunas de las consignas de los manifestantes, quienes denuncian escasez de materiales básicos, como alcohol, torundas, camillas y sillas de ruedas, además de medicamentos de alta especialidad.
Una de las principales exigencias es elevar a 10 por ciento el incremento directo al salario tabular, en rechazo al aumento global de 6.8 por ciento acordado por la representación sindical, integrado por 2.9 por ciento al sueldo base y 3.9 por ciento en prestaciones.
Los trabajadores también demandan la contratación de médicos, enfermeras y personal operativo para cubrir las necesidades de los hospitales, así como mejoras en la infraestructura y la eliminación de disposiciones que, aseguran, restringen la libertad de expresión y sancionan las denuncias sobre deficiencias en los servicios.
En Guerrero, médicos, enfermeras, camilleros, químicos y personal administrativo protestaron en Chilpancingo, Acapulco e Iguala. En la capital del estado, trabajadores de la Sección 1 del Sindicato Nacional de Trabajadores del Seguro Social (SNTSS) realizaron bloqueos intermitentes en la avenida Miguel Alemán y colocaron pancartas con consignas como “Salario justo”, “No al 2.9” y “Fuera Olivos”, en referencia al dirigente nacional sindical, Rafael Olivos Hernández.
Elizabeth Valedíaz Javier, trabajadora del área de urgencias de la clínica del IMSS en Chilpancingo, rechazó el aumento de 2.9 por ciento al salario tabular y advirtió que las carencias en la unidad repercuten tanto en el personal como en los derechohabientes.
La trabajadora señaló que la clínica cuenta con un solo quirófano, actualmente en reparación, por lo que los pacientes que requieren cirugía deben ser trasladados al Hospital Vicente Guerrero, en Acapulco. Añadió que, de unos 4 mil derechohabientes de municipios de la región Centro, la unidad atiende alrededor de 90 consultas en los turnos matutino y vespertino, y que en ocasiones se pide a los pacientes comprar sus medicamentos ante la falta de existencias.
Francisco Javier Dimas Chávez, jubilado que trabajó durante 29 años en esas instalaciones y se desempeñó como oficial mayor de la farmacia, afirmó que también ha tenido que comprar medicamentos que no encuentra en el Instituto.
“No hay gasas, no hay nada y no se puede luchar en contra de esas adversidades”, expresó.
En Acapulco, trabajadores del Hospital del IMSS Vicente Guerrero marcharon por la avenida Ruiz Cortines. Jorge Silva, empleado del nosocomio, llamó a los derechohabientes a sumarse a las protestas y denunciar las carencias que enfrentan al buscar atención médica.
“Antes no denunciábamos porque teníamos miedo, pero como esto ya estalló a nivel nacional nos sumamos a las protestas para que la ciudadanía se dé cuenta y esto se solucione”, afirmó.
Los trabajadores guerrerenses señalaron que las movilizaciones fueron pacíficas y se realizaron después de concluir el turno matutino, mientras el personal vespertino continuó atendiendo a los pacientes. Aunque manifestaron preocupación por posibles sanciones administrativas, descartaron suspender sus labores en perjuicio de los derechohabientes.
En otros estados, los inconformes también dirigieron sus protestas a las sedes del SNTSS para exigir la eliminación de la llamada “Ley mordaza” y la restitución del Régimen de Jubilaciones y Pensiones (RJP).
El conflicto se concentra también en la propuesta salarial que será sometida a consulta entre los trabajadores sindicalizados este miércoles 14 de octubre. Los disidentes rechazan el aumento directo de 2.9 por ciento al sueldo base y exigen que llegue a 10 por ciento.
El Instituto sostiene que los servicios médicos continúan funcionando y que las áreas de urgencias, hospitalización y terapia intensiva están garantizadas. Además, anunció una estrategia de visitas a 277 hospitales para escuchar al personal sobre el abasto, la cobertura de plazas y las condiciones de trabajo.
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