Hermosillo, Sonora; 22 de octubre de 2026. – Para fortalecer la protección de las víctimas y garantizar el acceso a la justicia, la diputada Deni Gastélum Barreras propone establecer la persecución de oficio del delito de abuso sexual en Sonora, a fin de evitar que el miedo o las amenazas impidan la denuncia de estos hechos y su posterior investigación.
La iniciativa, turnada a la Comisión de Justicia y Derechos Humanos para su análisis, propone adicionar un sexto párrafo al artículo 213 del Código Penal del Estado, a fin de que las autoridades puedan iniciar las investigaciones correspondientes sin que estas dependan exclusivamente de la decisión de la víctima.
Gastélum Barreras destacó que esta medida busca brindar mayor protección a niñas, niños, adolescentes y personas en situación de vulnerabilidad, para que el miedo, las amenazas o la manipulación no les impidan acceder a la justicia y recibir el apoyo que necesitan. Con ello, se busca avanzar hacia una sociedad en la que las víctimas sean escuchadas, protegidas y acompañadas, y ninguna forma de violencia sexual sea minimizada ni quede sin la debida atención de las autoridades.
La diputada morenista explicó que la violencia sexual incluye conductas como los tocamientos sin consentimiento o mostrar contenido sexual sin autorización. Asimismo, destacó que el silencio o la falta de resistencia física no significan consentimiento, especialmente cuando existen amenazas, intimidación o abuso de poder.
Precisó que la persecución de oficio no implica que exista automáticamente una responsabilidad penal, ya que las autoridades deberán realizar las investigaciones correspondientes, respetar el debido proceso y reunir las pruebas necesarias para acreditar los hechos y la probable responsabilidad, conforme a las disposiciones legales aplicables.
En ese sentido, la legisladora señaló que la propuesta busca evitar que el agresor se beneficie de la presión ejercida sobre la víctima para impedir que se investiguen los hechos. Explicó que, cuando el procedimiento depende exclusivamente de la voluntad de la persona afectada, el responsable podría intentar intimidarla, amenazarla o manipularla para que no denuncie o retire su acusación. Por ello, la persecución de oficio permitiría reducir el efecto de estas presiones y favorecer el avance de las investigaciones.
“En Sonora debemos dejar claro que cuando una niña, un niño o un adolescente es víctima de acoso sexual, el Estado no puede esperar a que el miedo, la presión familiar o el silencio permitan que el delito quede impune. Debemos garantizar que se persiga de oficio, que la autoridad actúe desde el primer momento en que se entera y que la víctima sea protegida y no revictimizada”, destacó Gastélum Barreras.
Asimismo, reconoció el trabajo de las y los legisladores que la antecedieron, al señalar que Sonora ya cuenta con penas, agravantes y elementos legales para sancionar el abuso sexual. Sin embargo, destacó la importancia de que este delito se persiga de oficio, como una medida para fortalecer la protección de las víctimas y mejorar la eficacia de las investigaciones penales.




