Édgar Vivar ya tiene fecha para entrar al quirófano. El actor de 77 años, que durante más de dos décadas fue el Señor Barriga y Ñoño en el universo de Chespirito, confirmó ante la prensa en México que en junio de 2027 lo van a operar de la columna, y que antes de eso dejó listo su testamento.
“Tengo desviada la columna, entonces tienen que hacerme rectificación de columna, pero son seis meses de reposo”, explicó. Sobre la fecha fue claro: “Es en junio, en junio me voy a hacer. Voy a tener que quedarme de retiro involuntario, pero está bien”.
Lo del testamento lo contó sin dramatismo. “Mis propiedades son muy pocas realmente y los bienes que tengo ya están, todo está fríamente calculado ya”, dijo, y agregó: “Está administrado ya todo”. Aclaró que no se trata de una despedida ni de miedo a la operación, sino de evitar conflictos entre sus familiares más adelante. No dio nombres ni detalles sobre quién heredará.
Sí, la frase tiene historia. “Todos mis movimientos están fríamente calculados” era la carta de presentación del Chapulín Colorado, otro personaje de Roberto Gómez Bolaños. Viniendo de alguien que compartió foro con él durante tantos años, la cita no necesita explicación para quien creció con esos programas.
Sobre la cirugía, el actor dijo que va “con toda la confianza del mundo” porque “el cirujano es bueno”. En mayo de este año había hablado por primera vez de este problema de salud. En esa ocasión contó que tiene cinco stents en las arterias coronarias, lo que hace más compleja la intervención, y que el tratamiento “irremediablemente tiene que ser quirúrgico”. Mientras llega la fecha, controla las molestias con medicamentos y terapia física.
Para quien necesite el repaso de sobremesa: antes de llegar a la vecindad, Vivar estudió Medicina y teatro al mismo tiempo, y llegó a ejercer como médico por un periodo corto antes de elegir la actuación. Un productor que lo conoció grabando comerciales lo recomendó con Gómez Bolaños, y a principios de los años setenta ya estaba en el foro de Chespirito.
Ahí nació el Señor Barriga, el dueño de la vecindad que llegaba a cobrar la renta y casi siempre era recibido por un golpe accidental del Chavo, seguido de su queja: “¡Tenía que ser el Chavo del 8!”. También le dio vida a Ñoño, su hijo en la ficción y alumno del profesor Jirafales, y años después a El Botija, en “Los Caquitos”.
Si en tu infancia la televisión se prendía a la hora de la comida y alguien en la mesa repetía “fue sin querer queriendo”, sabes de qué se trata. “El Chavo del 8” se vio por décadas en toda Latinoamérica, y en Brasil se convirtió en un clásico con el nombre de “Chaves”. Vivar ha visitado Perú en una veintena de ocasiones, la última de ellas en 2024, cuando hizo de Mago de Oz en un espectáculo de circo en Lima.
Fuera de la vecindad, su carrera siguió por otros caminos. Actuó en películas como “Bandidas”, “El orfanato” y “Overboard”, y prestó su voz en el doblaje latinoamericano a Gusteau en “Ratatouille” y a Dug en “Up”. En los últimos años ha formado parte del elenco de la comedia “Vecinos”, y en 2025 hizo una participación especial en “Chespirito: Sin querer queriendo”, la serie biográfica sobre Gómez Bolaños.
Lo que no ha querido es volver a ponerse el traje de sus personajes. En 2020 explicó por qué: “Por respeto a mí, al público y a Roberto ya no he hecho nada porque el tiempo no perdona”. Ha dicho que los quiere y los respeta, pero que son solo una parte de su carrera.
Hasta junio, su agenda sigue abierta. Después vendrán seis meses de pausa en los que el que tendrá que esperar es el público. Don Ramón le debía catorce meses de renta al Señor Barriga; esta vez, la espera es bastante más corta.
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