
Cafeceando. Por: Octaviano Rojas
El Festival Alfonso Ortiz Tirado 2026, que celebrará su edición número 41 del 23 al 31 de enero en Álamos, vuelve a colocar al pequeño Pueblo Mágico de Sonora en el escaparate nacional. Como cada año, el festival promete arte, música y encuentros culturales. En los últimos meses, el FAOT ha sido elevado a pieza clave de la política cultural del actual gobierno estatal. No se trata solo de un festival de ópera y canto lírico, sino de un símbolo de gestión, de orden y de visión institucional. La presencia de figuras reconocidas del bel canto internacional y la entrega de una de las máximas distinciones culturales del festival refuerzan esa narrativa de prestigio y proyección global.
La programación, hay que decirlo, es atractiva y diversa. A la tradición operística se suman propuestas de corte popular y contemporáneo que buscan ampliar públicos y llenar plazas emblemáticas como el Callejón del Templo. Esta mezcla no es casual: responde a una lógica de inclusión cultural, sí, pero también a una estrategia de masividad que garantiza visibilidad, aplausos y fotografías llenas de gente.
Sin embargo, creo que ninguna política cultural es inocente. El énfasis oficial en el número récord de postulaciones de artistas con más de 500 ha sido presentado como prueba de apertura y democratización.
En términos económicos, el FAOT se ha convertido en un motor importante para Álamos: hoteles llenos, restaurantes a tope y una derrama que beneficia a sectores específicos del turismo local.
El discurso oficial insiste en que el festival une a la sociedad en calles y plazas, y es cierto. Pero también es cierto que ese mismo escenario sirve para reforzar mensajes de poder, presencia institucional, control del relato público y hasta placeos de aspirantes a puestos de elección popular.
Invitados internacionales, estados participantes, funcionarios visibles y protocolos bien cuidados forman parte de un guion que va mucho más allá del arte.
Nada de esto invalida al FAOT como espacio cultural. Al contrario, su mezcla de ópera, música popular, talleres y actividades comunitarias es valiosa y necesaria. Pero hay una pregunta que queda en el aire: qué queda cuando se apagan los escenarios?.
Porque, al final, la relevancia de un festival no se mide solo por la calidad de sus artistas ni por el número de asistentes, sino por su capacidad de abrir espacios reales, sostener procesos culturales a largo plazo y recordar que la cultura es un derecho vivo, plural y crítico.
Como sea, ya estamos puestos para partir a la bella ciudad de los portales para contarle pormenores de este maravilloso festival que une a una mezcla de culturas, propia de nuestro país y del extranjero. Por lo pronto todos los detalles sobre los artistas, grupos culturales, horarios y fechas, los puede consultar en isc.sonora.gob.mx
También puede ser el último FAOT para muchos funcionarios del gobierno de Alfonso Durazo, pues seguramente para el próximo año andarán en campaña. Ya veremos.
.-.-.-.-.-.-.-.-.
Por otra parte, finalmente se consumó una noticia que muchas veces se anunciaba. La renuncia del alcalde morenista de Puerto Peñaco Óscar Castro, argumentando problemas de salud. Es cierto, su cuerpo lleva al menos 20 cirugías, pero hay rumores en el sentido de que no fue el motivo principal de su salida y al parecer, tiene que ver con la retención de su visa cuando intentó ingresar a Estados Unidos. Enfrentará algún tipo de investigación? Bueno, también hay otros dos alcaldes fronterizos que se quedaron sin visa. El de Nogales, Juan Gim y el de San Luis Río Colorado, Iván Sandoval, ex funcionario de Agua de Hermosillo con Célida López. Ahora el alcalde de Puerto Peñasco es el ex Secretario del Ayuntamiento, Alejandro Verdugo, pariente cercanísimo al también ex diputado local, Óscar Eduardo Castro y que seguramente agudizará la lucha interna por el poder.
.-.-.-.-.-.-.-.-.
Como todos los martes, ayer sesionó el Colectivo de Reporteros Sonorenses. Tuvimos como invitada especial a la senadora por Morena, Lorenia Valles Sampedro, a quien por cierto se le menciona con insistencia para ser la candidata a la gubernatura de Sonora, por un periodo de apenas tres años, pero que políticamente le parecerán de seis.
La Senadora dejó muy en claro -aunque tenemos nuestras dudas- que los foros municipales que empezaron en Nogales, de ninguna manera se trata de pre o campañas que tengan qué ver con alguna aspiración personal. Reiteró que son foros organizados y convocados por su partido, Morena.
De lo que no me queda duda es de la experiencia y madurez que Lorenia Valles ha alcanzado por lo que, si los astros se alinean, será una gran Gobernadora. Todo dependerá de algo llamado alternancia de género.
Eso sí, dijo que no hay nada con respecto a posibles candidaturas, pero que se siente muy honrada de que se le mencione para la grande de Sonora. Y que no hay plan A (gubernatura), ni plan B (alcaldía de Hermosillo). Que de presentarse la oportunidad, estará donde su partido la necesite.
Fueron muchos y muy variados los temas que se tocaron en Corsas, como la reforma electoral en donde se discutirá la permanencia o no de los Organismos Públicos Locales Electorales (Oples), así como lo referente a los cargos de elección popular por la vía de las plurinominales. Para la Senadora las pluris deberían permanecer, pero no las listas mediante las cuales los partidos políticos tienen el control.
Obvio que resaltó el trabajo y las obras que hasta el momento ha realizado el gobernador Alfonso Durazo, quien ha llevado a Sonora a lugares históricos de desarrollo.
.-.-.-.-.-.-.-.-.-.
Desde este humilde espacio le deseamos el mayor de los éxitos a la joven y experimentada Jefa de la Oficina del Ejecutivo, Paulina Ocaña, quien ayer regresó a su casa – no sean mal pensados- , a la Universidad de Sonora, pero como maestra. No se trata solo de cumplir una meta más en su vida profesional, sino de poner manos a la obra y su granito de arena para que cada vez sean más los jóvenes que tengan mayores oportunidades de participación en la función pública.
.-.-.-.-.-.-.
Muchas gracias por su tiempo.




