Puerto Peñasco, Sonora; 22 de enero de 2026.- La esperanza de contar con un patrimonio propio, mejores servicios y mayores oportunidades educativas comenzó a tomar forma en Puerto Peñasco. Tras el anuncio de inversiones estratégicas del gobernador Alfonso Durazo Montaño, habitantes del puerto coincidieron en que las acciones emprendidas responden a necesidades reales de una ciudad que ha crecido de manera acelerada en los últimos años.
La ampliación de los programas de vivienda, el fortalecimiento educativo y las obras de infraestructura urbana fueron recibidas como una respuesta largamente esperada por familias que, ante el aumento poblacional, enfrentan dificultades para acceder a una casa propia o a servicios públicos suficientes.
“Se nos hace una gran oportunidad para muchas familias que van a ser beneficiadas; Peñasco ya creció, es un puerto muy grande y hay mucha necesidad”, expresó Paulina Rodríguez, al señalar que contar con un patrimonio representa un paso decisivo para la estabilidad de cientos de hogares.
En el mismo sentido, Eduardo López destacó que las inversiones llegan en un momento clave para el municipio.
“Va a beneficiar mucho porque va creciendo la población y hay mucha demanda de propiedades. Tener un patrimonio para la familia es una oportunidad muy buena para todas las familias de Puerto Peñasco”, afirmó.
El impacto social de estas acciones también se refleja en el alivio económico que representa dejar de pagar rentas elevadas.
“Es una gran oportunidad, es muy bien recibido el apoyo. Ojalá mucha gente que no tiene dónde vivir o paga renta deje de hacer esos gastos y empiece a pagar algo propio”, señaló Yameli Calleros.
Las voces ciudadanas coinciden en que las inversiones en educación, vivienda, servicios públicos y vialidades no solo atienden rezagos históricos, sino que sientan las bases para un crecimiento más ordenado y con mayores oportunidades para las nuevas generaciones.
Con testimonios que reflejan expectativa y confianza, Puerto Peñasco se coloca ante una nueva etapa de desarrollo, en la que, de acuerdo con sus habitantes, las acciones del Gobierno de Sonora comienzan a traducirse en bienestar tangible para las familias rocaportenses.




