La economía mexicana no logra sacudirse el aletargamiento. Durante 2025, el Producto Interno Bruto (PIB) de México registró un avance de apenas 0.7%, ligando así cuatro años consecutivos de desaceleración, según las cifras más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Este resultado confirma la pérdida de tracción de la economía nacional tras el rebote del 7% experimentado en 2021. Desde entonces, el dinamismo ha ido a la baja, enfrentando un entorno de volatilidad, condiciones financieras restrictivas y una marcada cautela en la inversión privada.
El campo salva el dato; la industria se hunde
El crecimiento anual estuvo sostenido por el sector primario (agricultura y ganadería), que reportó un alza del 3.7%. Por su parte, las actividades terciarias (comercio y servicios) crecieron un modesto 1.4%.
La nota negativa la puso el sector secundario o industrial, que cayó 1.1% anual. Este retroceso refleja el agotamiento de las manufacturas y una menor demanda proveniente del exterior, particularmente de Estados Unidos.
Mejor de lo esperado, pero insuficiente
Pese a la debilidad del dato, el 0.7% final superó las expectativas más pesimistas de los analistas:
- Banxico: Proyectaba un 0.3%.
- FMI: Estimaba un 0.6%.
- Bank of America: Anticipaba apenas un 0.4%.
La Secretaría de Hacienda (SHCP), que mantenía un rango de entre 0.5% y 1.5%, se mantiene optimista para el futuro cercano, proyectando una expansión de entre 1.8% y 2.8% para 2026.
Dato Clave: En el cuarto trimestre de 2025, la economía mostró señales de vida con un crecimiento trimestral del 0.8%, impulsado por una recuperación momentánea en la industria y los servicios, a pesar de que el campo retrocedió 2.7% en ese mismo periodo.
Los retos: Incertidumbre y menor inversió
El desempeño económico de 2025 estuvo condicionado por factores internos y externos que frenaron el consumo y la inversión:
- Incertidumbre regulatoria: La cautela empresarial persistió ante cambios en el marco legal y tensiones comerciales.
- Debilidad externa: La menor demanda de productos mexicanos en el extranjero golpeó directamente a las cadenas de suministro.
- Contexto global: Conflictos geopolíticos y volatilidad financiera internacional presionaron a economías abiertas como la de México.
Con este cierre, el gobierno federal enfrenta el desafío de reactivar la inversión y fortalecer el mercado interno para romper la racha de desaceleración que arrastra el país desde la pospandemia.
La economía mexicana no logra sacudirse el aletargamiento. Durante 2025, el Producto Interno Bruto (PIB) de México registró un avance de apenas 0.7%, ligando así cuatro años consecutivos de desaceleración, según las cifras más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Este resultado confirma la pérdida de tracción de la economía nacional tras el rebote del 7% experimentado en 2021. Desde entonces, el dinamismo ha ido a la baja, enfrentando un entorno de volatilidad, condiciones financieras restrictivas y una marcada cautela en la inversión privada.
El campo salva el dato; la industria se hunde
El crecimiento anual estuvo sostenido por el sector primario (agricultura y ganadería), que reportó un alza del 3.7%. Por su parte, las actividades terciarias (comercio y servicios) crecieron un modesto 1.4%.
La nota negativa la puso el sector secundario o industrial, que cayó 1.1% anual. Este retroceso refleja el agotamiento de las manufacturas y una menor demanda proveniente del exterior, particularmente de Estados Unidos.
Mejor de lo esperado, pero insuficiente
Pese a la debilidad del dato, el 0.7% final superó las expectativas más pesimistas de los analistas:
- Banxico: Proyectaba un 0.3%.
- FMI: Estimaba un 0.6%.
- Bank of America: Anticipaba apenas un 0.4%.
La Secretaría de Hacienda (SHCP), que mantenía un rango de entre 0.5% y 1.5%, se mantiene optimista para el futuro cercano, proyectando una expansión de entre 1.8% y 2.8% para 2026.
Dato Clave: En el cuarto trimestre de 2025, la economía mostró señales de vida con un crecimiento trimestral del 0.8%, impulsado por una recuperación momentánea en la industria y los servicios, a pesar de que el campo retrocedió 2.7% en ese mismo periodo.
Los retos: Incertidumbre y menor inversió
El desempeño económico de 2025 estuvo condicionado por factores internos y externos que frenaron el consumo y la inversión:
- Incertidumbre regulatoria: La cautela empresarial persistió ante cambios en el marco legal y tensiones comerciales.
- Debilidad externa: La menor demanda de productos mexicanos en el extranjero golpeó directamente a las cadenas de suministro.
- Contexto global: Conflictos geopolíticos y volatilidad financiera internacional presionaron a economías abiertas como la de México.
Con este cierre, el gobierno federal enfrenta el desafío de reactivar la inversión y fortalecer el mercado interno para romper la racha de desaceleración que arrastra el país desde la pospandemia.
La economía mexicana no logra sacudirse el aletargamiento. Durante 2025, el Producto Interno Bruto (PIB) de México registró un avance de apenas 0.7%, ligando así cuatro años consecutivos de desaceleración, según las cifras más recientes del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).
Este resultado confirma la pérdida de tracción de la economía nacional tras el rebote del 7% experimentado en 2021. Desde entonces, el dinamismo ha ido a la baja, enfrentando un entorno de volatilidad, condiciones financieras restrictivas y una marcada cautela en la inversión privada.
El campo salva el dato; la industria se hunde El crecimiento anual estuvo sostenido por el sector primario (agricultura y ganadería), que reportó un alza del 3.7%.
Por su parte, las actividades terciarias (comercio y servicios) crecieron un modesto 1.4%. La nota negativa la puso el sector secundario o industrial, que cayó 1.1% anual.
Este retroceso refleja el agotamiento de las manufacturas y una menor demanda proveniente del exterior, particularmente de Estados Unidos. Mejor de lo esperado, pero insuficiente Pese a la debilidad del dato, el 0.7% final superó las expectativas más pesimistas de los analistas: Banxico: Proyectaba un 0.3%. FMI: Estimaba un 0.6%. Bank of America: Anticipaba apenas un 0.4%.
La Secretaría de Hacienda (SHCP), que mantenía un rango de entre 0.5% y 1.5%, se mantiene optimista para el futuro cercano, proyectando una expansión de entre 1.8% y 2.8% para 2026. Dato Clave: En el cuarto trimestre de 2025, la economía mostró señales de vida con un crecimiento trimestral del 0.8%, impulsado por una recuperación momentánea en la industria y los servicios, a pesar de que el campo retrocedió 2.7% en ese mismo periodo.
Los retos: Incertidumbre y menor inversión
El desempeño económico de 2025 estuvo condicionado por factores internos y externos que frenaron el consumo y la inversión: Incertidumbre regulatoria: La cautela empresarial persistió ante cambios en el marco legal y tensiones comerciales.
Debilidad externa: La menor demanda de productos mexicanos en el extranjero golpeó directamente a las cadenas de suministro. Contexto global: Conflictos geopolíticos y volatilidad financiera internacional presionaron a economías abiertas como la de México.
Con este cierre, el gobierno federal enfrenta el desafío de reactivar la inversión y fortalecer el mercado interno para romper la racha de desaceleración que arrastra el país desde la pospandemia.




