En Morena sostenemos una convicción clara y firme: el combate a la corrupción es una política de Estado en México y debe aplicarse sin privilegios, sin excepciones y sin importar colores partidistas. Por eso, celebramos que hoy las instituciones actúen y que los procesos legales sigan su curso conforme a la ley.
Nuestro compromiso es con el Estado de Derecho y con la confianza del Pueblo. Los principios se sostienen porque solo así se construye una vida pública honesta, institucional y sin impunidad. Esa es la convicción de Morena y esa es la responsabilidad que asumimos frente al país.




