Ciudad de México.- En la última década, los reportes de personas desaparecidas y no localizadas en el País aumentaron un 213 por ciento, al pasar de 4 mil 114 en 2015 a 12 mil 872 el año pasado, informó ayer México Evalúa.
Este incremento constante año con año, indicó en el documento “Violencia en México, 2015-2025: análisis de datos y propuestas para la paz”, forma parte de la violencia estructural generada por el crimen organizado.
“El número de personas desaparecidas y no localizadas muestra un incremento sostenido y estructural entre 2015 y 2025. Los registros pasan de 4,114 casos en 2015 a 12,872 en 2025, un aumento acumulado de 213 por ciento en una década”, indicó.
Las desapariciones, señaló, no deben verse como un fenómeno separado de los homicidios, sino como parte de una misma dinámica, pues ambas categorías comparten determinantes territoriales, criminales e institucionales, y su evolución conjunta ofrece una medida más realista de la magnitud de la violencia y de las fallas estructurales del Estado.
“Sinaloa, Sonora y Baja California Sur son los estados con las tasas más altas de personas desaparecidas y no localizadas en 2025. Estos tres casos comparten patrones claros. En todos ellos, la desaparición se inserta en entornos de alta violencia criminal, con disputas territoriales persistentes y presencia sostenida de grupos armados.
“La coexistencia de tasas elevadas de homicidio y desaparición sugiere que la desaparición no opera como un fenómeno separado, sino como un mecanismo funcional para ocultar asesinatos y distorsionar los registros oficiales de violencia letal”, indicó.
Sinaloa registra una tasa de 29.9 desaparecidos por cada 100 mil habitantes; después Sonora (26.3), Baja California Sur (24.1), Nayarit (22.7) y Baja California (22.2).
Un mejor indicador
México Evalúa propuso construir un indicador denominado Violencia Letal para medir de forma más integral el fenómeno en el País, pues, independiente, el de homicidio doloso es insuficiente.
Al sumar bajo ese concepto los homicidios dolosos y culposos, así como el feminicidio, las desapariciones y otros delitos que atentan contra la vida, la ONG señaló que el País es mucho más violento que hace una década.
“Entre 2015 y 2025, la violencia letal acumulada aumentó 68.2 por ciento; las desapariciones, 212.9 por ciento; y otros delitos contra la vida, 368 por ciento; lo que sugiere que el homicidio doloso no mide de forma precisa el problema de la violencia”, indicó.
El actual Gobierno, explicó, ha utilizado el homicidio doloso como el principal indicador de que la violencia se ha reducido en el país, pues en el último año tuvo una reducción de 22.2 por ciento.

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