Alejandra Guzmán sintió de cerca a su madre, la actriz Silvia Pinal, fallecida hace un año, previo a someterse a una cirugía, la cantante vivió una experiencia extraña, pero que la hizo sentir segura para que todo saliera bien, y hoy disfruta de su salud y celebra sus 58 años en familia.
La rockera se siente plena y feliz de que seguirá en los escenarios y de que tendrá otra oportunidad para cantar y bailar, aunque tiene que esperar que sea el momento.
“Me siento como nunca, porque ahora sí me sacaron bien las cosas que me molestaban”, dijo a la prensa que se juntó afuera de su casa, donde cada año Silvia Pinal platicaba con el gremio cuando cumplía un año más de vida.
Alejandra compartió que una luz la deslumbró y enseguida supo que se trataba de una manifestación de su madre. “No me pasaba la información por la médula espinal, ya tenía una hernia muy grande y no lo sabía , así que sí es un milagro; no me lo van a creer pero vi una luz increíble y dije ‘aquí estás conmigo’… yo creo en Dios y en que todos volvemos a la luz, que somos seres de luz y que nos tenemos que amar”, expresó.
Se sinceró al decir que tras ver esa luz, entró a la cirugía con valentía, sabiendo que los de arriba la quieren abajo haciendo lo que más le gusta: cantar.
SOPORTÓ LOS FUERTES DOLORES
“Antes de la operación de las lumbares no me lo esperaba, pasé por algo y de repente vi una luz muy heavy , muy profunda, intensa, la vi y me llenó de fe, y así entré a la operación y estoy viva porque allá me quieren mucho y algo tengo que hacer y lo que mejor sé hacer es cantar”, expresó.
“La Guzmán” celebró su cumpleaños a lo grande, pues confesó que hace tiempo no lo hacía; se dijo más que feliz porque el dolor que por más de una década soportó, por fin dejó de sentirlo.
“Es importante ver qué tiene uno mal, yo aguantaba mucho dolor, pero mucho; después de 13 años ya no tengo dolor. después de ¡13 chingados años, está cabrón!”.
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