Expresiones. Por: Gaspar Navarro
Una vez más el gobierno de Estados Unidos colaboró de manera decidida con el Ejército mexicano para la captura y muerte del líder del Cartel Jalisco Nueva Generación, Nemesio Oceguera, generando una respuesta violenta del grupo criminal en el 60 por ciento del país provocando el pánico con bloqueos, incendios de camiones y el cierre de escuelas y supermercados, así como una alerta de seguridad de las embajadas en México.
La caída del Mencho provocó reacciones violentas de su grupo criminal en gran parte de las entidades del país con 252 bloqueos carreteros siendo la mayor parte en Jalisco, mientras que en Sonora no hubo brotes de violencia, manteniéndose en calma nuestra entidad donde es escasa o casi nula la presencia del Cártel Jalisco Nueva Generación
La presidenta Sheinbaum exhortó a mantener la calma a los mexicanos ante los bloqueos y reacciones violentas del Cártel Jalisco, asegurando que el país está en plena normalidad.
Los bloqueos en caminos y carreteras por parte del grupo del Mencho en reacción por la caída de su líder fueron en Jalisco, Aguascalientes, Baja California, Chiapas, Colima, Estado de México, Guanajuato, Guerrero, Hidalgo, Michoacán, Nayarit, Nuevo León, Oaxaca, Puebla, Quintana Roo, Sinaloa, Tabasco, Tamaulipas, Veracruz y Zacatecas.
La Secretaría de la Defensa informó que en la operación para la detención del Mencho, quien falleció por heridas sufridas en el enfrentamiento a balazos, además de los trabajos de inteligencia militar, se contó con información complementaria por parte de las autoridades estadounidenses.
Los Marines de Estados Unidos y agentes federales norteamericanos han estado muy activos en México en la lucha por aire, tierra y mar contra los grupos criminales a quienes consideran terroristas por órdenes de Donald Trump, con la complacencia del gobierno mexicano doblegado por las presiones comerciales de la Casa Blanca.
“Los ataques por tierra llegarán muy pronto”, advirtió Trump hace días, siendo el arribo a México de una delegación de agentes del FBI encabezada por su director Kash Patel, tras de lo cual se logró la captura del exatleta olímpico Ryan Wedding, canadiense radicado en nuestro país quien por décadas operó intocable como socio estratégico del Cártel de Sinaloa.
La Fiscal general estadounidense Pam Bondi informó que la detención de Wedding fue realizada por agentes del FBI a petición de ella, aunque la versión oficial del gobierno mexicano fue que el canadiense se entregó en la Embajada norteamericana.
Antes, agentes federales norteamericanos lograron la detención y extradición aérea de un hijo del Chapo Guzmán y del más buscado “Mayo” Zambada, en una operación secreta en Sinaloa realizada sin informar al gobierno mexicano.
Estados Unidos agradeció a México la transferencia de 37 narcos y la colaboración que condujo a la captura de Wadding, uno de los 10 criminales más buscados por el FBI.
Desde su campaña presidencial en 2024, Trump no ha descartado lanzar un ataque unilateral en contra de posiciones de los cárteles del narcotráfico en México, como el Cártel de Sinaloa y el Cártel Jalisco Nueva Generación, los cuales el gobierno norteamericano considerada que son los principales introductores de drogadas al vecino país.
En el ataque por mar, en la operación “Lanza del Sur”, desde septiembre del año pasado el Pentágono a lanzado cuando menos 35 ataques militares navales y aéreos que presuntamente traficaban drogas ilegales en el Mar Caribe y en el Océano Pacífico que han dejado al menos 115 muertos.
El ataque naval más reciente fue el pasado 20 de febrero al hundir en el Pacífico una embarcación de presuntos criminales matando a tres narcoterroristas, y en esa misma fecha la Armanda de México con apoyo del Comando Norte de Estados Unidos capturó a un narcosubmarino cargado de droga a más de 250 millas náuticas al suroeste de Manzanillo, Colima.
Sobre la incautación del Semisumergible cargado con cuatro toneladas de drogas por parte de la Marina, la versión oficial destaca que la operación se apoyó con inteligencia compartida por el Comando Norte norteamericano y la Joint Interagency Task Force South, lo que permitió ubicar y seguir la traza de la embarcación en aguas internacionales antes de su intercepción.
Las operaciones militares norteamericanas contra los grupos criminales han sido abiertas por no decir descaradas, al arribar a México un avión con Marines a Toluca para recoger a agentes mexicanos para brindarles una supuesta capacitación en el vecino país, a la par de la aprobación del Senado de la entrada de varios grupos de marines en diversas fechas para operar bajo el disfraz de capacitadores.
De igual forma, la administración federal de aviación estadounidense informó que estaba emitiendo una serie de avisos a las compañías aéreas para que tuvieran precaución al sobrevolar Centroamérica y parte de Sudamérica, incluyendo México, citando los riesgos de posibles actividades militares e interferencias del GPS. Sobre esas maniobras aéreas de Estados Unidos, Sheinbaum dijo que en México no había nada, reiterando que descartaba la entrada de militares estadounidenses al país para combatir a los narcos como lo ha solicitado en reiteradas ocasiones Donald Trump.
Bajo ese contexto de injerencia norteamericana en México en la lucha abierta contra los grupos criminales, se registra el enfrentamiento en Jalisco de militares con el grupo del Mencho, donde es obvio que los marines y el FBI una vez más participaron en el operativo aportando “inteligencia compartida” para ubicar con sus radares detectores de celulares y señales satelitales al narcotraficante más buscado en nuestro país.
La caída del Mencho no resuelve el problema del narcotráfico en México al estar enraizado en nuestro país, por lo que Estados Unidos tendrá que mantener la “inteligencia compartida” con militares mexicanos y sus operativos abiertos y clandestinos por tierra, mar y aire para combatir al monstruo de mil cabezas que se regenera y no lo podrán erradicar de la noche a la mañana, como lo hemos visto en Sinaloa. (g_navarro_ruiz@hotmail.com)




