Por David Parra
En tiempos electorales, lo habitual es que la política contamine prácticamente todo. Las disputas partidistas suelen volverse el centro del debate público y, en no pocas ocasiones, terminan paralizando decisiones que deberían ser estrictamente institucionales. Por eso resulta particularmente relevante observar lo que ocurre hoy en Hermosillo: una disminución notable en los homicidios registrada en febrero, atribuible de entrada a la coordinación interinstitucional y, sobre todo, en el contexto político en el que se produce.
El gobernador de Sonora, Alfonso Durazo Montaño, anunció ayer que la capital del estado pasó de 32 homicidios en enero a 9 en febrero, una caída abrupta que, aunque corresponde a un periodo corto, representa una señal relevante dentro de una dinámica de seguridad históricamente compleja.
De acuerdo con datos duros del registro histórico de incidencias homicidas en la capital entre 2023 y el cierre de febrero, el promedio anual rondaría alrededor de 160 homicidios en la capital, lo que equivale aproximadamente a 13 homicidios mensuales en condiciones normales para la ciudad. Bajo esa referencia, los 9 casos registrados en febrero se ubican por debajo del promedio estadístico reciente, lo que permite hablar, al menos de manera preliminar, de un descenso significativo.
Pero más allá de lo estadístico, lo relevante es el contexto institucional en el que esto se registra.
La reducción ha sido atribuida al trabajo de la Mesa Estatal de Seguridad, un mecanismo de coordinación donde confluyen fuerzas federales, estatales y municipales: Ejército, Guardia Nacional, fiscalías y corporaciones policiacas. Es ahí donde se diseñan operativos, se intercambia inteligencia y se definen despliegues territoriales.
Lo interesante es que esta coordinación ocurre entre gobiernos de distinto signo político y en medio de la natural competencia por la narrativa o la imagen pública. El Ejecutivo estatal encabezado por Morena se coordina para lograr y publicitar resultados con un gobierno municipal emanado de otra fuerza partidista.
En un país donde la polarización política suele trasladarse a la gestión pública, que ambos niveles mantengan cooperación operativa en materia de seguridad resulta destacable.
De hecho, en la antesala de los procesos electorales que se aproximan en Sonora, podría esperarse exactamente lo contrario: recrudecimiento de la disputa política, competencia narrativa sobre los resultados y tentaciones de atribuir o negar méritos según convenga. Sin embargo, la evidencia reciente apunta a que, al menos en materia de seguridad, la coordinación ha prevalecido sobre la confrontación.
Esto no significa que el problema esté resuelto. La violencia en el estado sigue vinculada a dinámicas del crimen organizado, disputas territoriales y mercados ilegales, factores que suelen provocar ciclos de repunte y descenso. La experiencia reciente demuestra que los indicadores pueden cambiar rápidamente.
Pero resulta por demás destacable lo que para otras latitudes de este vapuleado y confrontado país deja una lección política relevante: cuando las instituciones trabajan juntas, los resultados son visibles.
La seguridad pública, quizá más que cualquier otro ámbito, exige continuidad institucional y cooperación entre órdenes de gobierno. Los ciudadanos no preguntan de qué partido es un alcalde o un gobernador cuando ocurre un delito; preguntan si el Estado como entidad operativa es capaz de garantizar su seguridad.
Bytheway
… Muy destacable en la ciudad solar el trabajo discreto pero por demás notorio de la Agencia Municipal de Energía y Cambio climático, donde Carla Neudert las manda cantar “con toño” y vaya que le salen bien las toñadas.
Así lo reconoce Hermosillo cómo vamos, y también quien esto redacta. Nuestra ciudad hoy cuenta con espacios seguros que antes eran una boca de lobo. El alumbrado público libra una batalla silenciosa, pero bien ganada por esta agencia que enfrenta con planeación e intervención oportuna la obsolescencia de la salvaje entracalada que nos recetara el maloro con la traición de #DatoProtegido para salvarle el pellejo a Gutiérritos con sus luminarias que ya cumplieron su vida útil y van cayendo como moscas.
Sería largo de enunciar lo que desde esa discreta agencia se genera para todos los rincones del municipio de Hermosillo, tarea que no es para cualquiera, por lo que tendremos que dedicar una próxima columna para ello.
… Ya de plano hay que pedirle a algún santo que haga el milagro y bendiga a nuestra apreciada senadora y embajadora minera, Lorenia Valles, aunque sea un poco de imaginación para hacer algo diferente que posar para una quinceañera con la leyenda del gansito entre las manos.
Cuando no anda posando con chiles, anda disfrazada de beisbolista, de ejecutiva de alto nivel, montada en un caballo de los de Marlboro, bailando como chera enamorada o luciendo peinadasos y maquillaje del bienestar de los que regalan en el senado, pero con contenido cero y libre de gluten. Eso sí, está más guapa que nunca la señora de las cuatro décadas más una o dos, ahí ni le regateamos, pero se requiere de mucho más estímulo que eso para verla siquiera competitiva.
… El distractor de la reforma electoral empieza a caducar ante las secuelas de la sucesión y rebases que está generando la presunta aniquilación “del señor mecho” que de mencho no tenía ni un pelo, por cierto, y empiezan ya a fluir los reportes de diversidad de efectos de ello. Todo indica que las cosas van a ponerse peor, no sólo en los terrenos de la delincuencia bien organizada, sino también en la otra que hasta ahora le ha consentido.
… El “costosísimo PREP”, sistema de conteo rápido que inhibe en alguna medida la mapachería electorera, está en la mira de la presidencia según esto porque cuesta alrededor de 200 millones en cada elección. Que alguien le informe a la señora Sheinbaum que tan sólo cada hora del día los intereses de la deuda externa nos cuestan 180 millones, por lo que con una hora y nueve minutos saca lo del prep y hasta le sobra un meloncito. Pero se pone peor la cosa: Estos intereses nos cuestan 4,320 millones diarios, el equivalente a 1 billón 570,000 millones anuales, tan sólo de intereses!!!
Otra: Tan sólo el partido morena cobrará este 2026 dos mil setecientos seis millones de pesos por regalarnos su indispensable existencia, eso sin ser año electoral. ¿Eso no le parecerá caro?… ¿De qué demonios habla esta señora?
@dparra001




