Ciudad de México.- La meta de invertir el equivalente del 25 por ciento del PIB a partir de 2026, contenida en el Plan México, aún es incierta, sobre todo porque aún no se define el futuro del T-MEC y porque se requiere certeza jurídica en el País, dicen especialistas.
La Meta 2 del Plan México busca mantener la inversión como proporción del Producto Interno Bruto (PIB) por encima del 25 por ciento, a partir de 2026 y superar 28 por ciento, en 2030, pero en el cuarto trimestre de 2025 representó 22.9 por ciento.
Alcanzar este objetivo es fundamental para posicionar a México entre las 10 economías más grandes del mundo y para generar 1.5 millones de empleos adicionales en el sector manufacturero, otra meta del Plan México, afirmó México ¿cómo vamos?
“En el cuarto trimestre de 2025, la inversión privada representa 86 por ciento de la inversión total en México y la inversión pública 14 por ciento. La inversión privada es el principal motor de formación de capital, por lo que fortalecer la certeza jurídica es fundamental”, dijo en un análisis.
Ana María Aguilar, directora ejecutiva del Consejo Mexicano de Negocios (CMN), consideró que la inversión de proyectos nuevos no fluyó en 2025 debido a la incertidumbre a nivel global y el cambio de reglas internas.
“Empezamos 2025 con las amenazas de (Donald) Trump y no estábamos seguros de qué iba a pasar con el T-MEC (Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá) y por lo tanto, es normal que las personas cuyo negocio dependa en el futuro de qué pasa con esas reglas se esperen a invertir hasta que se aplaque el polvo y se pueda ver el horizonte.
“También hubo una agenda legislativa ambiciosa que cambia las reglas del juego. Entonces por un lado tienes la incertidumbre global, por otro, cambios en las reglas y se tienen que asimilar…”, sostuvo Aguilar
Aunque calificó la meta de ambiciosa, dijo que ua vez que se disipe el futuro del Tratado Comercial entre México, Estados Unidos y Canadá se empazarán a concretar proyectos.
Añadió que la meta de llegar a una inversión equivalente a 28 por ciento del PIB es ambiciosa pero este año se podrían empezar a concretar proyectos, una vez que se disipe el futuro del T-MEC.
Oscar Ocampo, experto del Instituto Mexicano para la Competitividad (Imco), sostuvo que cambios institucionales y regulatorios tuvieron un impacto en la inversión en el país, el año pasado. Lo cual también afectó a la generación de empleo.
“Si este año no se detonan proyectos no se van a ver cumplidas las metas para 2030. En este sentido es importante ver cómo quedará la Ley de Fomento para la Inversión en Infraestructura, ver qué sucede con los Polos Económicos del Bienestar, cuándo empiezan a operar plenamente, y para eso el reto es la certeza para la inversión que ha sido el gran talón de Aquiles de este Gobierno”, opinó Ocampo.
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