El show no ha terminado para la cantante Ana Torroja. Lejos de cerrar un ciclo, atraviesa una nueva etapa que encontró en México un punto de partida.
La cantante española vio aquí un lugar desde donde volver a escribir, pero también desde donde replantearse qué quería decir después de cuatro décadas de carrera.
“Pensé que se había acabado el show. No encontraba de dónde sacar, no encontraba qué contar, no encontraba la motivación y la ilusión. Pero cuando decidí poner eso en un papel, esa duda existencial, y contar lo que me estaba pasando, sentí que abría la puerta a contar más cosas personales que no había dicho nunca y que era el momento de hacer”, dice en entrevista con EL UNIVERSAL.
Reconocida como una de las voces más importantes del pop en español, primero como parte de Mecano y después como solista (1997), la artista construyó una trayectoria que comenzó en los años 80.
Desde que el trío revolucionó la escena con discos que marcaron generaciones y vendieron más de 25 millones de copias en todo el mundo, hasta su consolidación en solitario con álbumes como “Puntos cardinales” o “Frágil”, su carrera está definida, cuenta ella, por la transformación.
HAY MUCHO DE MÉXICO EN EL ÁLBUM
“‘Se ha acabado el show’ nació aquí, luego se fue a España. Pero hay mucho de México en este disco, no solo coautores, también productores. Se ha grabado aquí, los ensayos se están haciendo aquí y la gira arranca aquí”.
No es casual que ese proceso de la cantante ocurriera en México. Desde hace años, el país se convirtió en un espacio clave dentro de su vida personal y artística, un territorio donde pudo tomar distancia de la etiqueta de “Ana de Mecano” y reconstruir su identidad como solista.
“Durante un tiempo intenté alejarme de esa etapa para encontrar mi identidad musical. Quería saber quién era yo como artista. Pero con el tiempo, cuando decidí tomar las riendas de mi vida, también empecé a agradecer todo lo que viví con Mecano, porque sin eso no estaría aquí”.
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