Autoridades sanitarias y de procuración de justicia de Sonora reforzaron la coordinación en la investigación de varias muertes vinculadas a la aplicación de soluciones intravenosas.
Representantes de la Comisión Federal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Cofepris), la Comisión Estatal para la Protección contra Riesgos Sanitarios (Coesprisson) y la Secretaría de Salud Pública del Estado, sostuvieron un encuentro con el fiscal general Gustavo Rómulo Salas Chávez y su equipo.
De acuerdo con el último reporte oficial, emitido el 7 de abril, se han identificado 11 casos sospechosos asociados a la aplicación de sueros vitaminados por parte del médico Jesús Maximiano “N”, quien actualmente se encuentra prófugo de la justicia.
Del total de casos, ocho personas han fallecido, una permanece hospitalizada y dos más se han recuperado, lo que ha detonado operativos sanitarios y una investigación a nivel estatal.
Durante el encuentro, las instituciones acordaron fortalecer el intercambio de información técnica y científica para avanzar en el esclarecimiento de los hechos, bajo criterios de transparencia y rigor.
Como parte de las acciones, Cofepris presentó un informe sobre los operativos realizados en coordinación con Coesprisson en Sonora, destacando verificaciones sanitarias, aseguramiento de productos y supervisión de establecimientos relacionados con la distribución y aplicación de sueros.
Asimismo, la autoridad sanitaria federal informó que los análisis de laboratorio a las soluciones y sustancias involucradas se encuentran en etapas avanzadas, con el objetivo de determinar su composición, calidad y posibles riesgos para la salud.
Por su parte, la Fiscalía General de Justicia del Estado (FGJE) reiteró su compromiso de continuar con las investigaciones en coordinación con el sector salud, a fin de deslindar responsabilidades y garantizar justicia para las víctimas y sus familias.
Las autoridades coincidieron en la importancia de mantener informada a la ciudadanía conforme avancen las indagatorias, privilegiando la certeza científica y el debido proceso.




