Los aranceles impuestos por la administración de Donald Trump han generado un apagón parcial en los hornos de México. Al cierre de 2025, la industria siderúrgica nacional reportó una producción de apenas 16.8 millones de toneladas, una cifra que palidece frente a la capacidad instalada de 26 millones de toneladas que poseen las plantas del país. Esta brecha del 36% de capacidad ociosa no es una falta de equipo, sino el resultado directo de barreras comerciales que impiden el flujo de exportación hacia el mercado estadounidense.
CAPACIDAD OCIOSA: EL “ELEFANTE” EN LA SALA INDUSTRIAL
Antonio Domínguez Lara, director de Proyectos Especiales de DeAcero, advirtió que la contracción es sustancial frente al promedio de los últimos cinco años. La infraestructura nacional está diseñada para producir 9.2 millones de toneladas adicionales que hoy se quedan en el papel.
“La siderúrgica mexicana está aprovechada solamente al 64%; el resto está ocioso motivado por los aranceles de Trump. Estamos a riesgo de producción”, señaló el directivo en entrevista.
PROTECCIONISMO SIN TREGUA: “TRUMP AMA LOS ARANCELES”
El panorama para 2026 se perfila complejo. La expectativa de los industriales es de cautela, pues el modelo económico de Washington prioriza el blindaje de su propia industria del acero. “El presidente Trump adora los aranceles porque así protege a su industria en Estados Unidos”, sentenció Domínguez Lara, sugiriendo que un acuerdo bilateral favorable se ve cada vez más distante.
BLINDAJE NACIONAL: “ACERO HECHO EN MÉXICO”
Como medida de contención, esta semana se firmó un acuerdo estratégico con el Gobierno Federal. Bajo el sello “Acero hecho en México”, se ha decretado que todas las obras de infraestructura pública deben privilegiar el uso de insumos nacionales. El objetivo es claro: inyectar demanda interna para intentar absorber el excedente de producción que los aranceles externos han bloqueado.
FOCO EN COAHUILA: EL RIESGO MANUFACTURERO
Para el clúster industrial de Coahuila, específicamente el corredor Saltillo-Ramos Arizpe, esta parálisis operativa es una amenaza directa al PIB manufacturero local. La entidad, hogar de importantes centros siderúrgicos representados por la AIERA, depende de la estabilidad de este insumo para las cadenas de valor automotriz y de construcción. Una planta operando al 64% no solo reduce márgenes, sino que frena la reinversión y la creación de empleos técnicos especializados en la región.
Los analistas estarán atentos a la primera sesión de Banxico del próximo mes para evaluar si las presiones en los costos del acero, derivados del bajo aprovechamiento de escala, inciden en las proyecciones de inflación industrial.
https://eldiariodecoahuila.com.mx/2026/04/30/asfixia-trump-al-acero-mexicano




