Tras la controversia generada por la aplicación de multas electrónicas detectadas mediante los arcos de seguridad en Hermosillo, estas serán sustituidas por amonestaciones a automovilistas que excedan los límites de velocidad, afirmó el presidente municipal Antonio Astiazarán Gutiérrez.
“Decidimos suspender las multas electrónicas emitidas con apoyo de los arcos de seguridad y sustituirlas por amonestaciones. La prioridad es cuidar vidas, evitar accidentes y avanzar juntos hacia una movilidad más responsable”, afirmó el munícipe en un comunicado.
La medida surge después de que ciudadanos difundieran en redes sociales la recepción de correos electrónicos atribuidos a Tesorería Municipal por supuestas infracciones de tránsito captadas mediante dispositivos tecnológicos.
“Los arcos de seguridad instalados en las entradas de la ciudad han hecho posible no solo blindar Hermosillo, también nos han ayudado a reducir accidentes”, expuso.
Según el alcalde, en vialidades como los bulevares Enrique Mazón, García Morales y Manuel Clouthier se ha registrado una disminución de entre el 50 y el 100% en accidentes de tránsito.
Astiazarán Gutiérrez reiteró que los límites de velocidad en vialidades primarias fueron establecidos en legislaciones federales y estatales en materia de movilidad, mientras que su aplicación corresponde a los municipios.
En ese sentido, se informó que las patrullas asignadas a la Unidad de Movilidad Inteligente continuarán operando para supervisar el cumplimiento del reglamento de tránsito.
Las patrullas asignadas a la Unidad de Movilidad Inteligente continuarán trabajando para asegurar que quienes entren o salgan de la ciudad cumplan con los reglamentos de tránsito
agregó
El Ayuntamiento de Hermosillo hizo además un llamado a la ciudadanía a no minimizar los riesgos relacionados con los accidentes viales, al señalar que estos afectan familias, cuestan vidas y tienen un impacto real en la vida diaria de la ciudad.
La discusión sobre las fotomultas surgió luego de que ciudadanos cuestionaran la legalidad de las sanciones electrónicas, debido a que el Congreso del Estado de Sonora había establecido previamente que las infracciones no podían generarse mediante herramientas tecnológicas sin la intervención directa de un agente de tránsito.




