El Banco de México (BM) decidió mantener la tasa de interés en 6.50%, una determinación unánime de la Junta de Gobierno que fue anticipada por el mercado y que marca una pausa en el ciclo de flexibilidad monetaria.
Para Aranxa Sánchez, economista principal de Bankaool, el elemento más relevante no fue la decisión en sí, sino el mensaje prospectivo del banco central, que apunta a una permanencia prolongada de la tasa en su nivel actual.
La especialista destacó que el comunicado incorpora un cambio de tono al señalar que “será apropiado mantener la tasa de referencia en su nivel actual”, lo que fortalece la expectativa de un periodo de estabilidad monetaria mientras se confirma que la inflación continúa dirigiéndose hacia el objetivo permanente de 3%.
INFLACIÓN CEDE, PERO NO CONVENCE A BANXICO
La inflación general anual se ubicó en 3.55% durante la primera quincena de junio, acercándose al rango objetivo del banco central de 3% ± un punto porcentual. Sin embargo, la inflación permaneció en 4.12%, impulsada principalmente por el comportamiento de los servicios.
Sánchez explicó que la moderación observada en la inflación general ha sido favorecida por factores temporales, entre ellos los estímulos al IEPS aplicados a los combustibles y el subsidio de verano en las tarifas eléctricas de la Comisión Federal de Electricidad (CFE). No obstante, advirtió que persisten riesgos asociados al incremento en los precios del gas natural y de los fertilizantes, insumos que eventualmente podrían trasladarse a los costos de producción de alimentos y electricidad.
EL ENTORNO INTERNACIONAL TAMBIÉN PESA
La economista dijo que el escenario externo continúa imponiendo presiones adicionales. Durante el periodo analizado, la Reserva Federal de Estados Unidos también mantuvo sin cambios su tasa de interés, mientras el dólar registró una apreciación y los rendimientos de los bonos del Tesoro estadounidense aumentaron en la mayor parte de sus plazos.
En México, el peso mostró una reducción respecto a episodios anteriores y las tasas de los valores gubernamentales disminuyeron en la mayoría de los vencimientos, reflejando el ajuste de expectativas del mercado ante la nueva postura de Banxico.
Adicionalmente, el banco central estimó que la economía mexicana retomará el crecimiento durante el segundo trimestre de 2026, después de la caída observada en el trimestre previo, aunque el entorno internacional continúa representando un factor de riesgo para la actividad económica.
EXPECTATIVAS SIGUEN POR ARRIBA DE LA META
Aunque Banxico mantiene la previsión de que la inflación converja al objetivo de 3% durante el segundo trimestre de 2027, las expectativas para el cierre de 2026 permanecen por encima de ese nivel, razón por lo que la autoridad monetaria optó por preservar una postura restrictiva.
Para entidades industriales como Coahuila, donde la manufactura y el sector exportador dependen del costo del financiamiento y de la evolución de la economía estadounidense, un periodo prolongado de tasas elevadas implica que el crédito para empresas y proyectos de inversión continuará operando bajo condiciones financieras relativamente restrictivas.
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