Hermosillo, Sonora; 12 de agosto de 2026.— En una misma jornada, Omar Del Valle Colosio pasó del trabajo en colonia a una mesa con cerca de 150 empresarios sonorenses. Dos frentes, un mismo propósito: que quien invierte y quien vive el problema avancen juntos.
En “Diálogos para el Impulso Sonorense”, Del Valle Colosio reunió a quienes generan empleo y a quienes toman decisiones para poner sobre la mesa los retos y las oportunidades de Sonora, con una condición clara: que la actividad económica se traduzca en más oportunidades para las familias.
En el diálogo se abordaron el desarrollo inmobiliario, la infraestructura, la inversión, las finanzas públicas y proyectos que ya están generando impacto en el estado. También se compartió la experiencia del tamiz neonatal, como ejemplo de lo que logra la colaboración entre sectores cuando atiende una necesidad real de la gente.
“Sonora no se construye desde un solo escritorio. Se construye cuando el que arriesga, el que emplea y el que vive la colonia se ponen a trabajar en lo mismo”, dijo Del Valle Colosio.
Del Valle Colosio salió de la reunión con las prioridades del sector bien anotadas: qué está moviendo a la economía y qué necesitan quienes invierten y emplean para seguir creciendo. No para enterarse; para darles seguimiento.
Esa misma jornada, en la colonia Los Arroyos, Del Valle Colosio recogió de viva voz los pendientes de los vecinos: el alumbrado del parque, los perros callejeros y el estado del pavimento. La colonia por la mañana, la mesa empresarial por la tarde.
En Sonora, Del Valle Colosio trabaja los dos frentes el mismo día: con quien arriesga y con quien vive la calle, sin escoger un solo lado.




