
No sé usted, animalista lector, pet friendly lectora, si ustedes también tengan la impresión de que el gobierno de Estados Unidos está jugando con el de México, al proverbial juego del gato y el ratón.
La DEA invitó al secretario de Seguridad federal mexicano, Omar García Harfuch a la vigésimo segunda Cumbre Internacional para el Control de Drogas celebrada en Buenos Aires, Argentina. Allí, los altos funcionarios de la agencia antidrogas norteamericana llenaron de elogios y reconocimiento al Batman azteca, por sus encomiables resultados en la colaboración para el combate al flagelo del narcotráfico.
Reconocimientos que fueron muy celebrados en México por parte del sector oficial, lleno de optimismo y ávido de señales amables de parte de los gringos, después de que todo el año nos han traído a maltraer por la ruta del desvisadero y las trumpistas declaraciones amenazantes y descalificadoras.
No hay que sumarse, sin embargo, con tanto júbilo a esas celebraciones.
Les diré por qué.
En septiembre de 2004, el FBI otorgó una distinción formal por su colaboración en la investigación y captura de fugitivos internacionales en México, nada menos que a Genaro García Luna, entonces director de la AFI.
Ese mismo año, la International Association of Law Enforcement Intelligence Analyst le otorgó el Premio al Servicio Profesional por su aporte en el análisis de inteligencia.
En abril de 2012, la CIA le otorgó un reconocimiento por su colaboración operativa y el intercambio de información.
En junio de 2005, la DEA le entregó, al mismísimo García Luna, una placa de agradecimiento “por su valiosa colaboración en la lucha contra el narcotráfico”.
El 9 de diciembre de 2019, Genaro García Luna fue capturado por agentes federales estadunidenses en Dallas, Texas, acusado de conspiración para traficar cocaína y mentir a las autoridades migratorias.
Hoy, a Genaro García Luna no le alcanzará la vida para salir de la prisión donde purga una condena de casi 40 años.
No digo que ese vaya a ser el destino del señor García Harfuch. Solo digo que a los señores de la guerra no hay que creerles ni el bendito.
II
Otra de humor negro involuntario. La dirigente estatal de Morena, Judith Armenta informó que su partido analiza la posibilidad de presentar una denuncia contra el alcalde de Hermosillo, Antonio Astiazarán, por posibles actos anticipados de campaña.
Y está muy bien. Alguien debería frenar las desbocadas ansias de novillero del alcalde de la capital, que se la pasa del tingo al tango promoviendo su grácil figura más allá de las fronteras del fundo legal del municipio, presumiblemente usando recursos públicos para su posicionamiento como eventual candidato a la gubernatura.
El pequeño problemilla estriba en que no es el único. De hecho, hay seis personajes de Morena que andan en las mismas y que, utilizando ese mismo criterio también serían susceptibles de denuncias similares.
Hay, en el Instituto Estatal Electoral de Sonora, una Comisión de Denuncias que podría recibir la que eventualmente presentaría Judith Armenta, en el remoto e improbable caso de que encuentre a alguno de sus integrantes despierto. Si tiene suerte, la citada comisión turnaría el caso al Tribunal Estatal Electoral para su análisis y, si el caso lo amerita, establecer las sanciones correspondientes.
El Toño puede estar tranquilo, y también los otros seis de Morena, porque tanto en el IEE como en el TEE tienen colgada en sus ventanillas un cartel que a la letra dice: “Ahorita no, joven, salimos a velar por la salvaguarda de la democracia”.
La que no debe estar tan tranquila es Judith Armenta, porque no tarda en timbrarle el teléfono para reconvenirla a que no alborote la bitachera, porque si la ley se aplicara y la justicia existiera, el 2027 habría un solo candidato a la gubernatura y ese sería el Charly Soto, cajemense y aspirante a la candidatura de Morena que en algún universo paralelo estaría rindiendo protesta allá por diciembre de 2027.
De Judith, bueno, no sería la primera vez que declara cosas sobre las que luego tiene que desdecirse.
III
Dice el buen amigo Bulmaro Pacheco que Luis Donaldo Colosio Riojas a lo más que puede aspirar en Sonora es a ocupar un tercer lugar si se registra como candidato de MC a la gubernatura, que el colosismo de los 90 no es el mismo que el de estas fechas y que su candidatura lo alejaría mucho de cualquier aspiración por la competencia presidencial en 2030.
En las tres cosas acierta, metódico y certero como es en el análisis político.
Pero no abunda mucho en otro tema que, creo, es importante. Un tercer lugar de MC en la sucesión 2027 en Sonora ahuyentaría por completo las aspiraciones de la eventual alianza opositora para llegar a Palacio de Gobierno.
Porque el joven Colosio no minaría la base electoral de Morena, sino las del PRI y el PAN. Eso lo sabe Bulmaro y lo sabe también el Toño Astiazarán. No es para nada gratuito que ayer, el alcalde de Hermosillo haya desayunado con Ernesto Gándara y cenado con Eduardo Bours, dos políticos que se mastican, pero no se tragan, pero tendrán un rol protagónico en lo que viene para la oposición en Sonora.
Muchas cosas habrán de quedar en claro el próximo lunes cuando el hijo del malogrado candidato presidencial priista acuda a la plenaria de MC que se llevará a cabo en San Carlos y donde ya no habrá más chance de seguir jugando al ensarapado.
¿Vas o no vas?, será la pregunta obligada, y de su respuesta depende los replanteamientos que se hagan en el bloque opositor, fundamentalmente. Porque en Morena, para Morena y sus aliados, una respuesta afirmativa sería música para sus oídos.
IV
PD de desagravio
Mi bella Paulina, habrás de comprender, en tu infinita resiliencia, que en la medida que los años caen encima, uno no solo huele a baúl (Nayeli Salvatori dixit) sino que también se le olvidan cosas, algunas deliberadamente y otras, imperdonablemente. Fue el caso.
Tarde, pero sin sueño, aprovecho esta ocasión para intentar subsanar el olvido, la distracción o el tráfago de las cotidianidades que de pronto nos involucran en otras dinámicas.
Te vi dar los primeros pasos, llenar de esperanza y de ilusiones los ojos de tu mamá, de tu papá. Te vi crecer y no defraudar a nadie; al contrario, cada día vi alimentar aquellas ilusiones y hete aquí, cumpliendo un año más de vida, con esa chispa que se empeña en eternizar la llama de lo que eres y de lo que significas para tu entorno, en el que me incluyo con un chingo de risas y de cariño.
De los episodios de tristezas y amarguras no hablo, porque también de eso está aderezada la vida.
Me quedo con tus carcajadas, con tus abrazos, con tu hereditario sarcasmo y con las ironías ácidas que vienen del mar y del sur hermosillense.
Sigue así, Paulina Avilés Ferrá, te queremos mucho en este, y en todos los años que nos toque seguir siendo lo que somos y que vuelvas a cumplir, felizmente. El pastel y las velitas quedan pendientes, pero habrá otras, claro que habrá otras, dignas de soplarles sin que se apaguen nunca.
¡Feliz cumpleaños!
También me puedes seguir en X: @Chaposoto
Visita www.elzancudo.com.mx



