Omar Del Valle Colosio se mueve. De una entrevista pasa a una mesa de análisis, y de ahí a una banca de colonia. A todas llega con los temas que la gente le pone enfrente en el territorio. No cambia el discurso según el público. Habla igual frente a un micrófono que sentado con los vecinos.
En esos espacios respondió por igual preguntas de periodistas, del sector empresarial y de las organizaciones sociales. Con todos habla el mismo idioma: directo y de frente.
En las mesas también se habla del proceso interno que hoy vive la coalición. Omar Del Valle Colosio no esquiva ese tema. Explica de qué se trata, qué se está definiendo y qué pone él sobre la mesa: su experiencia, su forma de trabajar y el manejo de los asuntos que a Sonora le urgen, empezando por el agua.
“Yo voy a donde haya que hablar de lo que importa. No me hago a un lado con ninguna pregunta”, dijo. “Llego a plantear lo que la gente necesita.”
En cada conversación no se quedó en señalar el problema. Explicó cómo se destraban las cosas cuando junta en una misma mesa a quien tiene la necesidad con quien puede resolverla.
Y en todas insistió en lo mismo: hay que trabajar con unidad. Lo que está en juego es la continuidad del Movimiento, y eso pide sumar.
“Hablar está bien. A mí me interesa resolver”, afirmó Omar Del Valle Colosio. “Y eso se logra convocando, juntando a la gente correcta y no soltando el asunto hasta que camina.”
“Aquí no sobra nadie. Si vamos juntos, el Movimiento sigue”, agregó.
Va a seguir en esos espacios. Y va a seguir con la misma agenda: la que trabaja todos los días en el territorio.




