AMLO: “Para que la cuña apriete…”

2019-07-09 | Fco. Javier Ruiz Quirrín

ES LA SEGUNDA carta-renuncia de parte de altos titulares del gabinete presidencial, que abandonan el barco de la “4-T” agraviados directamente por el Presidente López Obrador.

Y éste último, solo tiene expresiones de frialdad, indiferencia y hasta desprecio por ellos. En el caso de Germán Martínez, quien dejara el IMSS, AMLO se atrevió a decir que “cada quien es libre de hacer lo que le plazca y si no está a gusto, que se vaya”.

En el caso de la renuncia de ayer, de Carlos Urzúa, dijo al presentar a sucesor en Hacienda, que “no se puede poner vino nuevo en botellas viejas”.

Ambas salidas han sido golpes durísimos a la imagen presidencial. Los textos de las dos cartas-renuncia coinciden en la “injerencia de gente que desconoce la función pública”. En Otras palabras, funcionarios designados sin tener capacidad para ocupar esos cargos.

Ambas misivas reflejan la denuncia pública de la presencia de un intolerante en Palacio Nacional que no escucha y que actúa en base a caprichos, con decisiones absurdas que decepcionarían al más pintado.

Quizá la salida de Urzúa es mucho más dolorosa que la de Martínez. Todo el gabinete, los gobernadores y hasta algunos presidentes municipales, dedicaron horas-antesala buscando en el titular de Hacienda el ansiado apoyo en medio de medidas austeras llevadas a la miseria y la insensibilidad en sectores tan vulnerables como Salud, Educación y Vivienda.

Y las reacciones de desconfianza e inseguridad a lo largo y ancho del país nos se dejaron esperar tras la renuncia de Urzúa: Cayó la Bolsa Mexicana de Valores y el Peso ante el Dólar se tambaleó a la alza de forma por demás peligrosa, algo que no movió el pensamiento del Presidente, porque éste camina con la seguridad de tener “otros datos”.

Quizá si don Andrés Manuel aceptara la autocrítica diera con el origen de su estrepitosa caída en popularidad apenas a siete meses de estar en Palacio.

Sin embargo, como él tiene “otros datos”, nada en el mar de los besos y abrazos de su pueblo “sabio”, listo para alzar su mano, avalar sus decisiones y cuidarlo siempre.

Eso es soberbia, mesianismo, intolerancia y deseos de concentración total del poder en su persona.

Urzúa y Martínez no han sido los únicos funcionarios de alto rango que han determinado no seguir por el camino equivocado.

Simón Levy dejó la subsecretaría de Turismo; Guillermo Zúñiga, su cargo como comisionado del Comité Regulador de Energía; Patricia Bugarin, la Subsecretaría de Seguridad Pública; Josefa González Blanco, la titularidad de la Semarnat.

Asimismo, Guillermo García Alcocer, la presidencia de la Comisión Reguladora de Energía; Omar García Harfuch, la Dirección de la Agencia de Investigación Criminal y Tonatiúh Guillén, el Instituto Nacional de Migración.

Son los que recordamos. Hay más. Y los que vienen en los próximos días. Han sido designaciones presidenciales. Son cuñas del mismo palo.

Lo primero que el nuevo secretario Herrera alcanzó a decir ayer antes de asumir el cargo, es que “el país va muy bien”.

Quizá, como el Presidente, es vino convertido en vinagre tratando de sobrevivir en botellas muy antiguas. De la década de los setentas.

 

EL GOLPE mediático por la renuncia de Urzúa pegó tan duro en palacio nacional, que “destaparon” una “caja china” con la detención de uno de los abogados más importantes de la “mafia del poder”, Juan Collado… Ha trascendido que se le acusa de “lavado de dinero”, es decir, utilizar recursos de procedencia ilícita… Una historia más… Una telenovela más… Acusación, defensa, quizá cárcel y después la libertad… Exactamente como sucedió con Raúl Salinas, uno de los clientes más célebres de Collado.

 

DE REGRESO a Sonora, la oportunidad de confirmar el valioso desempeño de David Anaya Cooley como secretario de seguridad pública del Gobierno de Sonora, en convivencia con los integrantes del Grupo Compacto de Columnistas Políticos… Recién desempacado de la ciudad de México a donde acompañó a la Gobernadora del Estado a la reunión del Consejo Nacional de Seguridad, así como del Consejo Nacional de Protección Civil, Anaya tiene muy claro los conceptos de coordinación entre todas las instancias de gobierno como una de las fórmulas para recuperar la paz y la tranquilidad en el Estado, consciente de que el fenómeno de la migración se está convirtiendo en un tremendo problema para seguridad regional y la necesidad de capacitar más y mejor a los cuerpos policíacos… En cuanto al uso de la tecnología, las condiciones con las que se trabaja en la presente administración estatal son las mejores.

Noticias relacionadas

Opiniones sobre ésta nota

Comenta ésta nota