Apenas va naciendo la CIT de Sonora y cunde la “grilla” sindical

2019-08-19 | Eugenio Madero

Es muy sabido que para el triunfo y para la derrota, todo ser humano debe estar preparado sicológicamente.

Por tal motivo, debemos estar conscientes de que en ambas etapas va a haber un principio y un final.

“Tanto con el triunfo como con la derrota, el ser humano se envanece (produce orgullo y/o vanidad), se amilana (intimida) y varían en muchas otras de sus actitudes”, expresó más o menos con esas palabras el periodista dominicano Hugo López Morrobel.

“Y tarde que temprano, indefectiblemente (inevitablemente, pues) se impone una de las dos”, añadió.

Con la disculpa ofrecida a quienes me honran con su lectura -ya expresándome por mi mismo-, les informo que utilice este preámbulo para comentar parte de lo que sucede comúnmente con los políticos y/o empresarios que los socorre la suerte sin tener la mínima preparación.

¿Cuántos políticos y “nuevos ricos” conoce usted y que mantengan esa humildad que proyectaban cuando andaban ruinos?

Funcionarios del gobierno municipal, estatal y federal, además de “empresarios” (que realmente tuvieron un golpe de suerte con algún negocio), hemos podido conocer no solo con casa y carro nuevo; sino con otra dama y hasta con miradas y tratos diferentes a quienes siempre habían estado con él en las malas y en las peores.

¿Nombres?

Claro que hay muchos.

Pero sería mejor que usted mismo hiciera sus alusiones para que fortalezca el tema de esta columna.

Una de las opciones es escribir comentarios al final de este texto, en el portal de internet o redes sociales de su preferencia y que me hacen el favor de publicar mi columna.

Les aclaro que elegí este tema porque me abordó un grupo de personas que documentaron las actitudes reprobables de uno de los dirigentes sindicales que más ha luchado por su gremio, pero que a últimas fechas se le subieron los humos y actualmente no hay ser humano que lo aguante.

Porque dicen que ni siquiera en su casa lo soportan.

Carlos García Aguirre, una persona que de manera natural tiene mucha capacidad, se ha visto envuelto en los últimos días en una confrontación constante con quienes debería tener la mejor convivencia.

Este joven aún, que inició como mesero en los restaurantes de Hermosillo, tiene una cartera importante dentro del Comité Ejecutivo Nacional de la Confederación Internacional de Trabajadores (CIT) que preside Napoleón Gómez Urrutia.

Por tal motivo, tuvo que dejar obligadamente la representación estatal que tenía de dicha organización.

Lamentablemente para la gente que ha estado con la CIT de Sonora -desde su creación-, ha comprobado que las actitudes de García Aguirre han dejado mucho qué desear.

Y lo peor de todo es que, hasta donde sabemos, no hay un presidente estatal de esta organización que haya sido nombrado por alguna asamblea o por el mismo Napoleón Gómez Urrutia.

Originalmente se había dicho que el puesto de Presidente Estatal de la CIT sería para Valentín Romero Cohen, un joven sindicalista de la empresa Norson y quien ha hecho un buen trabajo por sus agremiados.

Sin embargo y luego de la asamblea de Cananea, hace dos semanas, no se ha sabido nada más al respecto; por lo que se supone que quien sigue mandando en la CIT de Sonora es Carlos García Aguirre.

Con los resultados antes descritos, lo cual ha provocado que la CTM siga acaparando trabajadores y que la Catem siga creciendo.

Me dice la gente que me abordó, que afecto mucho la ausencia de Gómez Urrutia en Cananea, lo cual ha provocado que sigan las inconformidades que también se tienen -y desde hace tiempo- entre los trabajadores de las minas de Nacozari, Caborca y obviamente en la “Cuna de la Revolución”.

Entonces, si Carlos García Aguirre no es factor de unidad para resolver estos problemas, se ratifica la necesidad de que Gómez Urrutia venga a Sonora a componer tanto desorden.

Y sobre todo, poner nuevo dirigente estatal y obligar a que todos le bajen dos rayitas a sus impulsos.

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Agradezco la invitación de Daniel García Escalante para cubrir informativamente dos eventos relevantes que ha tuvo en los días recientes como nuevo director del Instituto Sonorense de la Juventud (ISJ).

Con la sinceridad y respeto que caracteriza a este espacio -y a un servidor, por supuesto-, es notoria la diferencia que hay desde que este joven asumió las riendas de esta institución; ya que en los últimos años lo único bueno que había tenido es un edificio nuevo en pleno sector de los palacios.

Durante el evento celebrado la semana anterior en Palacio de Gobierno, la mandataria Claudia Pavlovich tomó protesta al nuevo Consejo Estatal de la Juventud (primero en la historia).

Posteriormente y en las instalaciones del ISJ, se tuvo un encuentro muy importante con más de 70 organizaciones altruistas de todo el Estado, a las cuales se les impartió capacitación y se firmó una carta compromiso para seguir apoyando.

En ambos eventos pudimos ver un sector muy diferente de jóvenes a los que nos tenía acostumbrados la directora anterior, Brianda Vivian Martínez.

No es que cataloguemos si unos son más buenos que otros.

Lo que creo importante es que se sumen a la causa los de antes con los de ahora.

Me imagino que Brianda, por sus aspiraciones políticas que siempre ha tenido, tiene en resguardo a sus amigos y ex colaboradores para próximos retos electorales.

Sería bueno, entonces, que Daniel García no solo se apoyara con los jóvenes que ya tiene en el instituto; sino que jale a quienes estuvieron con la directora anterior.

Porque al final de cuentas, la tarea es actual y comprometida no solo con la gobernadora Pavlovich; sino con las oportunidades y motivaciones que ocupan miles de jóvenes en todo Sonora.

Continuamos mañana.

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