Carta abierta.

2019-11-17 | Omar Alí López

Al distinguido General Gilberto Landeros: Desde hace cuatro años, la colonia Fovissste se ha caracterizado por su organización y manera de enfrentar los problemas que le aquejan. Una asociación civil administra la colonia, apoyada por un comité vecinal. Todo legal.

Con la organización le hicimos frente a los delincuentes, porque no contábamos con el apoyo de las autoridades y porque nuestros hijos merecen vivir en paz y armonía.

Atender la seguridad e imagen de la colonia fue la prioridad, y desde el 2015 se gestionó el acompañamiento del municipio en la solución de nuestros problemas. Tuvimos excelente respuesta de Servicios Públicos y Seguridad Pública Municipal (SPM), en el entendido de que seríamos corresponsables de las soluciones.

En comunidad adquirimos maquinaria para la limpieza y en 8 ocasiones nos reunimos con SPM para atender problemas. El índice delictivo bajó a solo un mínimo robo al mes. Al poco tiempo el cambio fue evidente y durante 16 meses gozamos de una colonia segura y limpia… Hasta que llegó la nueva administración.

Nadie escuchaba o atendía los pedidos de auxilio del comité del bienestar municipal. No se honraron acuerdos y la delincuencia nos superó. La colonia se nos caía a pedazos, otra vez.

Fue tal la desesperación, que hasta programamos realizar una protesta pacífica en abril; pero un intento de levantón al suscrito en febrero, con mensaje de la presidenta municipal, supuestamente, motivó el desistimiento del comité.

Cuando la noticia se divulgó en los medios, SPM apareció para promover una reunión. Acudimos con gusto, proponiéndoles un programa de proximidad policial: El Corredor Seguro; para atender a las colonias donde la delincuencia se había incrementado: Fovissste I y II, y posteriormente Praderas del Valle.

Nuestra propuesta nace al escuchar una charla informal de mi General en retiro Alfredo Oropeza Garnica, y en la cual los elementos policiales instruirían en cuestiones básicas de seguridad a dos vecinos que fungirían como policías comunitarios.

SPM aceptó el programa y nos proporcionó oficiales así como un vehículo (Rhino) ideal para los recorridos. Por su parte, Fovissste adquirió un cuatrimotor para quienes acompañarían a los policías. Nuevamente se dio la coordinación y los resultados llegaron.

Todo funcionó a la perfección durante 7 meses. SMP enviaba sus oficiales y nosotros los atendíamos. Se les brindaban alimentos y alojamiento. Fovissste inicialmente pagó por la gasolina de los vehículos. Todo nos costaba unos 6 mil pesos mensuales, que se reunían con las aportaciones voluntarias de los vecinos.

Al extender el programa a Praderas del Valle, se compartieron los gastos (3000 pesos); pero la inconformidad de algunos elementos por asignarlos al servicio los orilló a dañar los vehículos. Cuando esto sucedía, pagábamos las reparaciones (el Rhino “falló” en tres ocasiones; la última no la pudimos costear) y en cuestión de horas regresaban al servicio. Cuando se “descomponían” o venían “ordeñados” los vehículos que sustituyeron al Rhino, pagábamos la reparación y la gasolina faltante. No queríamos dejarlos ir ante los resultados: 194 detenciones; 2 armados (1 con una 9 mm), 3 robos en flagrancia (2 ya sentenciados), 2 exhibicionistas, y se frustró la violación a una menor… Hasta que llegó la nueva administración.

Sus nuevos mandos medios vieron con desconfianza el compartir gastos por el Corredor Seguro y lo cancelaron, sin preguntar por su funcionamiento o resultados –que por cierto otras colonias desean replicar–. La presencia y rápida respuesta policial beneficiaba a 6 colonias aledañas. ¿No se supone que Seguridad Pública Municipal esta para contribuir?

Aun así, los vecinos del Fovissste continuaremos buscando ese espacio seguro que merecemos todos los hermosillenses, pese a la necedad de la autoridad por proporcionarlo o promoverlo. Muchas gracias.

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