México, con la peor estrategia para su reactivación económica

2020-06-03 | Eugenio Madero

Es notorio que una gran mayoría de mexicanos, hubiéramos preferido que en lugar de acelerar la construcción del Tren Maya, el presidente Andrés Manuel López Obrador hubiera destinado -de manera inmediata- más recursos para mitigar la pandemia del coronavirus que tantos contagios y fallecimientos ha registrado por todo el país en los últimos dos meses.

Durante el inicio de la presente semana, el Mandatario Nacional dio el banderazo de salida para la construcción de quién sabe qué tantos kilómetros de vías férreas que estarán cruzando los estados más emblemáticos del sureste de México; donde por muchas décadas sufrieron el abandono de los gobiernos conocidos ahora como “neoliberales”.

Ciertamente, la extrema desigualdad social en esta región es una afirmación que muchos compartimos con el tabasqueño, ya que siempre hemos sabido que históricamente son los estados más pobres y por consecuencia los que más ocupan ayuda.

Aunque también es la región que más malos gobernantes ha tenido, ya que en otros tiempos era muy común que cuando una entidad aplicaba un sub ejercicio, era porque uno o varios estados del sureste no se gastaban esos recursos federales destinados a obra pública o programas sociales.

Pero bueno, ese, es otro tema.

Lo que realmente importa ahora, es que el Gobierno Federal y los otros dos niveles detengan la proliferación del coronavirus; poniendo obviamente de nuestra parte, como ciudadanos.

Y no la construcción de ese tren.

Un ejemplo de lo que debe tener solución ¡ya!, es la dotación de todo lo que ocupan esos grandes héroes que conforman el cuerpo médico de los cientos de hospitales que existen en toda la República Mexicana.

Esa es la realidad.

Como personas racionales que nos jactamos ser, desde un principio entendimos que cuando el Presidente contradijo a sus encargados de salud por la pandemia -rechazando todas las medidas preventivas-, nos dimos cuenta que la cosa iba a valer madre.

¿Cómo se explica, pues, que mientras Hugo López Gattel suplicaba que debíamos aplicar la sana distancia y quedarnos en nuestras casas, el Presidente decía que: “no…hay que abrazarnos… y salir a comer a los restaurantes”?

Lo peor de todo, es que hasta el propio Sub Secretario de Salud se contagió de las actitudes erróneas de su jefe, diciendo también muchas incongruencias. Razón por la cual ha tenido en zozobra a millones de mexicanos con sus declaraciones llenas de negativismo, ya que llegó a afirmar que los cubre bocas no servían ni sirven para nada, porque tenían un elevado nivel de filtración.

Amén de que “jamás volveremos a la normalidad”.

Trascendió la noticia, incluso, de que López Gattel fue quien vació nuestras bodegas en la Ciudad de México al autorizar la venta de millones y millones de cubre bocas al gobierno de China, cuando los orientales se encontraban en su peor etapa.

Pero qué curioso…lo que provoca la política.

Ha sido tan fuerte la presencia de este personaje en la televisión, que muchos chairos ya lo apuntalan para la candidatura Presidencial del 2024.

Muy por arriba, incluso, de Marcelo Ebrad que ya tiene rato “peleándola”. O de cualquier otro perfil o funcionario de la Cuarta Transformación (4T) que seguramente también tiene ese anhelo.

Y digo personaje de la televisión, porque López Gattel ya no es visto como un médico o especialista de la salud pública; sino como una figura política y con futuros retos electorales.

Cierto que mucho de lo escrito párrafos arriba, ya los pudo haber leído usted en otros espacios.

Sin embargo lo que quiero destacar es que, si España e Italia tuvieron tan lamentables resultados por no prevenirse a tiempo; esperemos que a nosotros no nos vaya más peor por la negligencia e irresponsabilidad de nuestros gobernantes que han estado peor que los europeos.

Concretamente nos referimos al presidente López Obrador y todos sus lacayos que le siguen el juego -o el paso al corcel de su amo-; porque al parecer ninguno de sus colaboradores le contradice o modifica ninguna de sus decisiones por más tontas que sean.

(paréntesis para decirles que menos mal que el supuesto impuesto de 500 pesos por mascota -perro o gato- era una fake news, el cual fue desmentido esta misma semana)

Aunque para ser sinceros, muchos mexicanos no descartamos alguna ocurrencia o medida recaudatoria de parte de la Federación, ya sea para crear nuevos impuestos, subirle a los que ya existen o no perdonar retrasos a los que ya se deben.

Una prueba de la falta de sensibilidad de nuestras autoridades de la 4T, la acabamos de ver recientemente al negarnos la reducción en el costo de la energía eléctrica a nivel nacional.

O al menos postergar el pago de los recibos de consumo en esta etapa de pandemia; tal y como lo hicieron muchos gobiernos estatales y municipales por el tema del agua.

Justificación que fue -cínica y desvergonzadamente- expresada por el director de la dependencia en cuestión, el dinosaurio Manuel Bartlett Díaz, quien dijo que no se podía hacer este tipo de consideraciones, ya que la CFE tiene muchos compromisos y gastos para su funcionamiento.

¿Y nosotros no?

A diferencia de otros países, está más que comprobado que -como siempre- en México estamos muy por debajo en avances tecnológicos, en temas de desarrollo, en competencias deportivas y en la existencia de políticos eficientes y honestos.

Lamentablemente, y como suele suceder, por uno la llevamos todos.

Y esa es la imagen que nos están dando nuestros políticos a nivel internacional.

Prueba de ello ha sido la irresponsabilidad del presidente López Obrador en el manejo de la pandemia.

Haciéndose más famoso, pues, cuando sacó de su bolsillo la estampita del “Detente”, que para sorpresa de muchos tal parece que le ha funcionado, ya que se ve muy sano.

En fin.

Pero es cierto que no los gobernantes son iguales; ya que para buena fortuna de los mexicanos, en algunos estados se tomaron decisiones correctas.

Aunque pese a ello, no se ha podido contener este problema de salud, como han sido nuestros buenos deseos.

En Sonora, por ejemplo, gracias a las instrucciones giradas desde Palacio de Gobierno, se han evitado mayores daños por el coronavirus.

Pero aun así, no ha sido suficiente, insisto.

Como tampoco ha sido suficiente en ninguna parte del mundo.

Menos mal que debido a la buena planeación que se hizo en nuestra entidad, se han podido hacer ciertos ajustes a la prestación del servicio médico de nuestros enfermos.

El Isssteson, por ejemplo, acaba de poner en marcha las instalaciones y el hotel de la Sección 54 del SNTE -que dirige Raymundo Lagarda Borbón-, los cuales fueron habilitadas como albergue para los enfermos de este virus.

Así lo confirmó su director Pedro Angel Contreras, quien añadió que dichas instalaciones ya recibieron a sus primeros pacientes; pero al igual que todos nosotros, espera que no se atiborren las camas allí instaladas.

Igualmente deseamos que ninguno de los demás hospitales públicos y privados que tenemos en Sonora, se saturen de pacientes por esta u otra enfermedad.

Bueno, amigos.

Con esto los dejo y los veo a partir de la próxima semana

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