Con 50 años de carrera y 30 de matrimonio con Rodrigo Espinoza, Yuri quiere hacerle ver a sus fans que se puede lograr una vida plena arriba y abajo del escenario, y que la edad se vuelve una aliada.
La cantante, dice, quiere además dar un mensaje positivo a esas fans que la siguen, en especial, a aquellas que tienen miedo de entrar a la madurez. Quiere mostrarles que puede ser una gran etapa.
“Muchas quieren ser jóvenes eternamente, no aceptan la vejez y se transforman la cara, pero es hermoso ser madura, llegar a los 60 años, a mí me gusta más esta edad que cuando era chamaca, cada edad es preciosa, pero ahora me siento plena, una mujer cuyas palabras tienen peso”.
Para la intérprete de Maldita primavera lo mejor en esta etapa es que lo que dice en el escenario conecta con su público.
“Con todas esas mujeres que estaban cantando De qué te vale fingir y todas mis canciones. Eso es algo que estoy viviendo de unos años para acá, de escuchar ovaciones de minutos. Sucede porque sintieron lo que yo, y dicen: ‘ella es la que dice lo que nosotras queremos decir’”, comenta.
Pero llegar a este punto no ha sido gratuito. Hoy dos pilares la sostienen: su esposo Rodrigo y Dios, y sin ambos, afirma la cantante, no habría logrado una trayectoria como la que tiene.
30 AÑOS DE MATRIMONIO
La intérprete reconoce que Rodrigo Espinoza, con quien se casó en diciembre de 1995, ha sido su apoyo incluso en sus shows y principal impulsor de lo que hace.
“Para que la mujer se empodere y tenga una buena actitud como la que yo he tenido son dos cosas: una, tener un esposo que te apoye, que cree en ti, que te echa porras; él siempre me dice ‘tú puedes’, ‘lo hiciste muy bien’, y dos, es muy importante que uno meta a Dios”.
“Para que la mujer sea valorada y se crea lo que es, debes tener en tu corazón a quien te creó y Dios dice cosas hermosas de nosotras, como que todas somos únicas y con una virtud con la cual nacemos, eso me ha hecho fuerte y valiente”.
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