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Home LAS BOLS RÁPIDAS
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Revocación de Mandato: experimento en el que la épica chocó con la realidad

David Parra by David Parra
15 abril, 2026
in LAS BOLS RÁPIDAS
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Por David Parra

Hay ejercicios presuntamente democráticos que nacen como herramientas de control ciudadano y terminan convertidos en espejos nítidos del poder. La Revocación de Mandato de 2022 fue uno de ellos. Lo que se presentó como una conquista histórica de participación civil en un supuesto ambiente de alta aprobación presidencial, terminó exhibiendo con inclemente crudeza la distancia entre el discurso y la realidad.

A cuatro años de su primer ejercicio, impulsada y legislada a instancias del por el entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, la consulta pretendía, en teoría, someter al escrutinio popular su continuidad. En los hechos, operó como un intento de ratificación política envuelto en una falsa e infumable narrativa plebiscitaria. El cálculo falló: la supuesta popularidad del 70% no se tradujo en una participación efectiva que ya por lo menos resultara vinculante. Apenas el 17.7% del padrón acudió a las urnas organizadas por el Instituto Nacional Electoral, cuando se requería del 40% del padrón electoral para ello. Justo ahí se fractura el relato y se muestra una alarmante radiografía que derivara en recrudecer la intensidad de las alianzas inconfesables que ya costaron demasiadas vidas y el endeudamiento irresponsable que duplicara en tan sólo un sexenio una deuda externa acumulada en 205 años.

La megalomanía frente al vacío fue elocuente y contundente. La lógica era simple: un líder con altos niveles de aprobación debía arrastrar multitudes a refrendar su mandato. Pero la respuesta fue tibia, casi indiferente. La maquinaria política, que presumía estructura territorial robusta, mostró límites evidentes. Ni la narrativa épica ni la machacona apelación al amor del “pueblo” al amado líder lograron traducirse en una participación que mostrara algo de ello.

Más aún, el experimento dejó al descubierto la ineficacia de la movilización inducida. Ni siquiera el vasto universo de beneficiarios de programas sociales, frecuentemente señalado como base política del proyecto, respondió como se esperaba. La distancia entre apoyo declarado y acción concreta quedó documentada en las urnas o en su ausencia y en una toma de decisiones originadas en el miedo y la desesperación del embaucador evidenciado.

Una pregunta para nadie es lo que resultó de un proceso que exhibió un grado de cinismo inédito con un sometimiento institucional penoso que derivó en un bulo de consulta. El diseño mismo del ejercicio rebasó los amplios límites de lo absurdo. La pregunta, enredada y carente de filo avalada por las complicidades institucionales, terminó por diluir el sentido original de la figura. No se trató de una evaluación clara de desempeño, sino de un mecanismo ambiguo, incapaz de interpelar genuinamente al supuesto de su motivación entendido como un mal gobierno y que ni siquiera cumpliera con la fundamental premisa de responder a una petición fundada en términos del porcentaje requerido del padrón de electores ante la requisitada pretendida pérdida de confianza en un gobernante que, en este caso presumía una popularidad tan falsa como el propio personaje.

El resultado fue una simulación costosa: más de 1,600 millones de pesos tirados a la basura en un proceso sin efectos vinculantes, sin tensión real y sin consecuencias políticas. Un dispendio imposible de justificar en un país con rezagos estructurales en salud, seguridad y desarrollo social.

Pero quizá lo más relevante no está en lo que ocurrió, sino en lo que podría ocurrir. La instauración de la Revocación de Mandato dejó sembrado un instrumento que, bajo ciertas condiciones, puede convertirse en un mecanismo de presión política desde el poder o desde estructuras corporativas.

El precedente está ahí. Y en un escenario incluso inmediato tanto como posterior para futuros presidentes, incluso Claudia Sheinbaum pudiera enfrentar, no un ejercicio ciudadano espontáneo, sino una activación estratégica del mecanismo por parte de fuerzas comprometidas con el mismo personaje siniestro que dejó en claro hasta el cansancio antes, durante y después de su elección a quien se debe, porque le puso en el encargo, lo cual puede revertir en caso de el mínimo atisbo de desobediencia.

El riesgo es claro: que una herramienta concebida para empoderar a la ciudadanía termine capturada como instrumento de disputa interna o control político ilegítimo, lo cual puede regularse sin mayores complicaciones en un momento esperemos no muy lejano, con una mayoría legislativa diferente al bloque cuatrotero gobernante para darle coherencia y sentido como instrumento de la sociedad, no de un personaje o facción política.

En su momento, la Revocación fue presentada como un símbolo de profundización democrática que no resistió ni su proceso de promoción, ya no digamos el ejercicio de implementación. Cuatro años después, luce más como un artefacto mal calibrado, costoso, ineficaz y potencialmente peligroso.

Ocurre que cuando se diseñan mecanismos sin contrapesos claros, pueden terminar volviéndose contra quienes los impulsaron. El experimento de 2022 no solo evidenció la fragilidad de una narrativa política; también dejó vivo un instrumento que, en manos equivocadas y bajo sus actuales premisas, puede operar bajo lógicas ilegítimas y tendenciosas.

A veces, los proyectos políticos no colapsan por la oposición, sino por las herramientas que ellos mismos crean, y en este caso, tal y como ocurriera con la actual oposición con las contradicciones que los llevaron a su propia debacle, el “Frankenstein” institucional obradorista ya está ahí, esperando su siguiente activación.

ByTheWay

… Con total desfachatez y singular impunidad CAPUFE ha incrementado el costo del peaje en las inconstitucionales casetas de la despedazada y abandonada carretera 15, como para no desentonar con la imparable inflación ya desbordada en México, igualito que en los tiempos estelares del partidazo, a la cual el gobierno de Sonora se ha visto obligado a entrarle con 140 millones de pesos para su reparación, que en estricta interpretación de facultades y disciplina fiscal, no me queda claro el encuadre presupuestal para ello, salvo por la urgencia material y política luego de una semana santa que pudo haber sido trágica por el lamentable estado en la que este engendro, hoyo negro federal, opaz y rapaz, la mantiene pese a los enormes ingresos que capta hasta ilegalmente, tan igual y en estas hasta peor que los multiseñalados gobiernos corruptos de antes por los que hoy hacen lo mismo desde la federación.

… Los patéticos esfuerzos que Karla Córdoba y su pandilla despliegan buscando invisibilizar lo que las madres buscadoras han focalizado en Guaymas ya como todo cementerio clandestino en un municipio donde el Gober Durazo hace esfuerzos decididos por relanzar y detonar como polo logístico y turístico, contrasta con esta inobjetable muestra de la más depurada ineptitud de una alcaldesa omisa e irresponsable que no se cansa de ratificarlo a cada paso que da, pero que, eso sí, está muy presta y dispuesta para aparecer en la foto de manera ridículamente indecorosa aunque no la inviten.

… Asumiendo sin conceder que así fuera, ni aunque el gobierno federal brillara por ser un eficiente inversionista, desarrollador exitoso de proyectos para la activación económica e insustituible administrador, si me preguntaran si estoy de acuerdo en la inversión de Fondos de pensiones en instrumentos de renta variable, no aceptaría. Si usted considera que el gobierno es todo lo anteriormente descrito, está usted absolutamente equivocado, pero aún así, los senadores Heriberto Aguilar y Lorenia Valles en teórica e insostenible representación de los sonorenses, aprobaron junto con la dócil, dúctil y maleable bancada cuatrotera que el 30% de los fondos de pensiones, monto equivalente a 1.6 billones de pesos, los disponga el peor administrador jamás conocido en el mundo: El gobierno federal. Si los ve, puede usted agradecérselos con singular entusiasmo al más puro estilo de Lenia Batres, que merecido sobradamente lo tienen por esta nueva traición ahora a los trabajadores mexicanos. Para todos ellos hay garantía de pensión dorada, privilegios y premios por su invariablemente penoso sometimiento.

@dparra001

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