Un shock persistente en los precios del petróleo por el conflicto en Medio Oriente podría elevar la inflación subyacente a un nivel de 5.0 por ciento en la segunda mitad de 2026, advirtió Citi México.
El escenario de los economistas del banco considera que un precio persistente de unos 100 dólares por barril de petróleo provocaría efectos de segundo orden en el País como mayores precios en los commodities de trigo y maíz.
México es un importador neto de estos insumos y, al ser altamente relevantes para el proceso de producción de alimentos en México, generaría que la inflación subyacente se acerque al 5.0 por ciento, explicó Julio Ruiz, economista en jefe para Citi México.+
“En el corto plazo tiene el subsidio de la gasolina, pero si esto (elevados precios del petróleo) se mantiene en la segunda mitad de 2026, sí podrías tener estos efectos de segundo orden. Tratamos de simular qué tanto se podría desviar la inflación subyacente asumiendo un escenario de precios del petróleo de 100 dólares por barril y que eso a su vez tuviera un efecto también sobre los precios internacionales de commodities como maíz y como trigo.
“Del escenario base que tenemos de inflación de 4.4 por ciento, podremos estar viendo una inflación subyacente al menos más cercana al 5 por ciento”, explicó Ruiz en una conferencia sobre Perspectivas Económicas para México y Latinoamérica.
Los precios del petróleo, abundó, son un insumo importante para la producción de fertilizantes, y México también es un importador neto, por lo que un shock persistente en los precios del petróleo no solo provoca mayores precios de fertilizantes.
“Si bien México no es un productor importante de trigo y de maíz relativo a otras naciones, el hecho de que esas otras naciones tengan mayores precios de fertilizantes implica que ellos van a tener ahora mayores precios de commodities de trigo y de maíz; y como México también es un importador neto de esos insumos, pues tienes un shock muy parecido a 2022, donde tuviste mayores precios de fertilizantes, mayores precios de trigo y mayores precios de maíz.
“Entonces sí podríamos tener ahí un shock más importante en la inflación subyacente y dependiendo de la magnitud y de la persistencia, eso a su vez puede generar, obviamente, que se te puedan empezar a desanclar las expectativas, pero de nuevo, eso dependerá de la magnitud de este shock”, expuso el economista.
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