Personal especializado de la Central Nuclear Laguna Verde alertó a organismos nacionales e internacionales sobre una crisis laboral y operativa en la única planta nucleoeléctrica del País, al advertir que la reforma al Artículo 127 constitucional podría provocar la salida de técnicos y operadores altamente capacitados, con impacto directo en la seguridad nuclear.
La advertencia quedó plasmada en una carta fechada el 6 de mayo de 2026 y dirigida al Organismo Internacional de Energía Atómica (OIEA), a la Asociación Mundial de Operadores Nucleares (WANO, por sus siglas en inglés) y a la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardias (CNSNS).
El documento, difundido públicamente en redes sociales por trabajadores y personal ligado al sector nuclear, señala que los nuevos topes salariales y de pensiones derivados de la reforma constitucional están erosionando la estabilidad laboral de especialistas cuya formación tarda años.
“Esta situación representa una vulnerabilidad crítica para la seguridad nuclear y la estabilidad operativa de la planta”, advierte la comunicación.
Los firmantes sostienen que la medida genera una “descalificación técnica” del personal y debilita la llamada “cultura de seguridad nuclear”, uno de los principios centrales en la operación de centrales atómicas.
“La seguridad nuclear depende de experiencia y estabilidad operativa”, señala el texto.
La carta expone que reemplazar a operadores de reactor y operadores senior requiere entre cinco y siete años de formación, entrenamiento y certificaciones bajo estándares nacionales e internacionales.
Además, advierte sobre pérdida de memoria institucional, fractura de programas de mentoría, estrés ocupacional y disminución en la capacidad de detectar anomalías operativas.
“Esto incrementa drásticamente la probabilidad de error humano”, indica el documento.
Los señalamientos se producen en medio de la discusión por el impacto que tendría la reforma al Artículo 127 en trabajadores especializados del sector energético, particularmente aquellos con esquemas de retiro y compensaciones técnicas construidos durante décadas.
La propia carta menciona que la capacitación del personal nuclear mexicano se encuentra regulada bajo lineamientos internacionales y nacionales como la NOM-034-NUCL-2016, norma que establece requisitos para selección, entrenamiento, calificación y reentrenamiento del personal de centrales nucleoeléctricas.
Laguna Verde, ubicada en Alto Lucero, Veracruz, es la única central nuclear en operación en México y es administrada por la Comisión Federal de Electricidad (CFE). La planta cuenta con dos reactores tipo BWR que generan alrededor de 810 megawatts cada uno.
En 2020 y 2022, la Secretaría de Energía y la CNSNS autorizaron la extensión de las licencias de operación de las unidades 1 y 2 hasta 2050 y 2055, respectivamente, tras procesos de revisión técnica y seguridad.
CFE también ha destacado públicamente que Laguna Verde opera bajo supervisión y estándares alineados con el OIEA y WANO, organismos a los que precisamente fue enviada la alerta difundida por trabajadores.
Hasta ahora, ni la CFE, ni la CNSNS, ni el OIEA han informado públicamente sobre la recepción formal de la carta o sobre alguna investigación derivada de la denuncia.
El caso abrió un nuevo frente de preocupación alrededor de Laguna Verde, una instalación considerada estratégica para el sistema eléctrico nacional y cuya operación depende de personal técnico altamente especializado, entrenado durante años bajo protocolos internacionales de seguridad nuclear.
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