El deterioro del poder adquisitivo y la creciente dependencia del crédito para cubrir gastos básicos están redefiniendo el consumo en México.
De acuerdo con el reporte “Consumer Pulse 2026” de la consultora Bain & Company, millones de mexicanos viven bajo una presión financiera constante y cada vez más enfocada en resolver necesidades inmediatas.
El estudio identifica el surgimiento del consumidor del “aquí y ahora”, caracterizado por priorizar bienes esenciales, buscar beneficios inmediatos y ajustar sus hábitos de compra frente a un entorno económico marcado por incertidumbre.
De acuerdo con el reporte, 32 por ciento de los mexicanos asegura que sus ingresos apenas alcanzan para cubrir productos y servicios básicos, mientras que entre los consumidores de menores ingresos, 30 por ciento teme no poder pagar alguna cuenta en los próximos tres meses. Incluso, 14 por ciento reconoció haber incumplido al menos un pago recientemente.
La presión sobre el bolsillo ya modificó patrones de consumo. Los hogares comenzaron a recortar gastos considerados no esenciales, principalmente en alcohol, restaurantes y comida a domicilio.
El fenómeno es más visible en familias de ingresos bajos y medios, donde el margen de maniobra se redujo drásticamente.
En este contexto, el crédito al consumo dejó de ser una herramienta para compras extraordinarias y se convirtió en un mecanismo para sobrevivir al día a día. El reporte señala que 68 por ciento de los mexicanos utilizó algún tipo de financiamiento durante el último año, principalmente para cubrir necesidades inmediatas y bienes esenciales.
La facilidad de aprobación y la rapidez para acceder al dinero son ahora factores decisivos para los consumidores, particularmente entre quienes enfrentan dificultades para llegar a fin de mes.
Bain advierte que esta tendencia abre oportunidades para instituciones financieras y plataformas de financiamiento flexible, aunque también refleja una fragilidad creciente en las finanzas familiares.
El deterioro financiero ocurre mientras la confianza del consumidor mantiene una tendencia descendente. Aunque el ánimo actual todavía muestra un ligero optimismo, el 58 por ciento de los encuestados considera que la situación del País estará igual o peor en los próximos cinco años.
Además, cuatro de cada diez mexicanos reportan niveles altos o extremos de estrés, impulsados principalmente por preocupaciones relacionadas con salud, dinero, crimen y violencia.
El reporte también detecta cambios importantes en la relación de los consumidores con la tecnología y las marcas. La adopción de inteligencia artificial para comparar precios,
Descubrir productos y tomar decisiones de compra aumentó aceleradamente, mientras que los programas de lealtad tradicionales pierden atractivo frente a beneficios inmediatos como descuentos instantáneos y cashback.
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