Expresiones. Por: Gaspar Navarro
Colectivos de ambientalistas y organizaciones civiles de México mantienen frenados megaproyectos como la planta de licuefacción de gas natural en Puerto Libertad y el más reciente caso es la terminal de gas licuado que se proyecta construir en Guaymas, de la cual el gobernador Alfonso Durazo tiene otros datos al asegurar que ya cuenta con todos los permisos para iniciar la inversión de mil 800 millones de dólares.
Según colectivos de ambientalistas un juzgado federal otorgará una suspensión definitiva para evitar la construcción de la terminal de exportación de gas natural licuado en el puerto de Guaymas, que afectaría el hábitat de las ballenas y animales marinos.
El gobernador Durazo aseguró que el megaproyecto de la planta de licuefacción de gas natural en Guaymas sigue adelante, y por ello en días pasados se reunió en el puerto guaymenses con una delegación de diplomáticos de la Unión Europea para exponer ese proyecto estratégico a fin de atraer inversiones a la entidad.
Colectivos y organizaciones civiles en México han logrado frenar megaproyectos contaminantes mediante campañas de activismo digital, amparos legales, y solicitudes de intervención a autoridades federales.
Estas acciones de los ambientalistas han logrado frenar o modificar desarrollos turísticos, industriales y de gas fósil que amenazan ecosistemas protegidos y el suministro de agua en el país.
Los casos más destacados son en Sonora, Sinaloa y Quintana Roo. Tras una histórica campaña con más de 3.5 millones de firmas, la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (Semarnat) anunció que no aprobará el Proyecto Turístico “Perfect Day” en Mahahual, Quintana Roo de la línea de cruceros Royal Caribbean. El complejo amenazaba 107 hectáreas de selva y manglares, y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) realizó clausuras temporales previas por obras ilegales.
En Sonora destacan los casos del Gasoducto AMIGO GNL en el Golfo de California. Comunidades costeras, pescadores y organizaciones mantienen una batalla legal activa contra este proyecto. Mediante amparos, han logrado frenar temporalmente la autorización de impacto ambiental de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) para proteger el hábitat de las ballenas y otras especies en la región.
Otro caso de megaproyectos suspendidos por conflictos ambientales es el de la Planta de Licuefacción de Gas Natural en Puerto Libertad, conocido como Saguaro Energía de Mexico Pacific Limited, al enfrentar suspensiones y retrasos debido a múltiples amparos legales presentados por comunidades y organizaciones civiles por considerar que representa riesgos severos para los ecosistemas y manantiales en la ruta por varios municipios serrranos del gasoducto que abastecerá a la planta en la entidad.
En Sinaloa, ambientalistas y la Organización de las Naciones Unidas (ONU) han solicitado detener el megaproyecto de construcción de una Planta Industrial en Topolobampo, debido a los altos riesgos ambientales para los ecosistemas marinos de la región.
La red de colectivos de ambientalistas ha difundido una agenda de defensa activa que señala más de 12 megaproyectos en al menos diez estados del país por posibles daños a los recursos naturales.
Muchas de estas luchas se enfocan en la protección del agua, la defensa de reservas naturales y la exigencia de que el desarrollo económico no desplace a las comunidades originarias ni degrade el entorno.
Así las cosas, los megaproyectos de construcción de Plantas de Licuefacción de Gas Natural en Puerto Libertad y en Guaymas, que incluyen gasoductos que cruzarán la entidad desde Texas, si bien representan millonarias inversiones será muy difícil que logren convencer a los colectivos de ambientalistas que la presencia de barcos de gran calado no son contaminantes ni afectan el hábitat marino de las ballenas y de otras especies en el Golfo de California, ni que la introducción de la red del gasoducto desde Estados Unidos no afectará el ecosistema sonorense.
Hace días trascendió que un juzgado federal concedió una suspensión definitiva dentro del juicio de amparo promovido por Nuestro Futuro A.C. y Artículo 19 en contra del proceso de consulta, llevado a cabo para el proyecto AMIGO GNL, ordenando a la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) abstenerse de emitir cualquier autorización en materia de impacto ambiental hasta que se resuelva el fondo del juicio.
Los ambientalistas consideran que el proyecto AMIGO GNL contempla la exportación de más de 5.1 millones de toneladas de gas natural licuado al año hacia mercados asiáticos, mediante la construcción de infraestructura terrestre y marítima en Guaymas.
Su operación implicaría la circulación constante de buques metaneros, dragados, emisiones contaminantes, ruido submarino, riesgo de colisiones con fauna marina y la introducción de actividad industrial intensiva en el Golfo de California, una de las regiones marinas más biodiversas del planeta, afectando de forma relevante e irreversible una zona de altísima relevancia ecosistémica que debería ser declarada hábitat crítico por la Secretaría de Medio Ambiente y Recursos Naturales (SEMARNAT). (g_navarro_ruiz@hotmail.com)




