La industria automotriz mexicana enfrenta un nuevo escenario comercial en el que la prioridad ya no será mantener un esquema de aranceles cero, sino asegurar que los productos fabricados en México con alto contenido regional conserven un tratamiento preferencial frente a competidores de Asia y Europa, afirmó Antonio Murra Giacoman, exsecretario de Fomento Económico de Coahuila y exvicepresidente nacional de la Cámara Nacional de la Industria de Transformación (Canacintra).
En entrevista el empresario señaló que el grupo negociador mexicano debe concentrar sus esfuerzos en garantizar que los bienes producidos en el país ingresen al mercado estadounidense con aranceles menores que los aplicados a mercancías provenientes de otras regiones del mundo.
“Lo importante es que México quede con aranceles competitivos y preferenciales para entrar al mercado de Norteamérica”, sostuvo.
CONCENTRAN LA NEGOCIACIÓN
Murra Giacoman explicó que la discusión comercial gira principalmente en torno a los sectores automotriz, acero, aluminio y cobre, industrias que representan una parte relevante de las exportaciones manufactureras mexicanas.
Indicó que un vehículo ensamblado en México que cumpla con los porcentajes de contenido regional establecidos en el tratado debe mantener una ventaja frente a unidades producidas fuera de Norteamérica.
Recordó que antes de algunos ajustes en la política arancelaria estadounidense, ciertos vehículos fabricados en México llegaron a enfrentar aranceles cercanos al 20% cuando no cumplían con el contenido regional requerido, mientras que modelos europeos pagaban tasas menores.
A su juicio, la negociación debe orientarse a preservar condiciones preferenciales que mantengan la competitividad de la plataforma manufacturera mexicana.
TEMAS CLAVE
El empresario señaló que parte de las presiones ejercidas por Estados Unidos surgieron por operaciones de triangulación comercial mediante las cuales productos procedentes principalmente de China e India ingresaban al mercado estadounidense utilizando a México como plataforma de exportación.
Afirmó que el fortalecimiento de los controles aduaneros será uno de los elementos que el Gobierno mexicano deberá demostrar durante la revisión comercial para recuperar la confianza de sus socios.
“El gobierno tiene que hacer un buen trabajo en aduanas”, indicó.
VIGILANCIA PERMANENTE
Murra Giacoman también llamó a reforzar la supervisión laboral en empresas extranjeras instaladas en México, particularmente aquellas donde, aseguró, podrían presentarse esquemas de trabajo incompatibles con la legislación nacional.
Explicó que existen reportes sobre compañías que trasladan trabajadores extranjeros al país bajo esquemas que contemplan jornadas continuas de hasta 12 horas diarias durante varios meses, situación que, de comprobarse, contravendría la legislación laboral mexicana.
Consideró indispensable que tanto la Secretaría del Trabajo federal como las autoridades estatales mantengan una vigilancia permanente para evitar este tipo de prácticas y preservar la credibilidad del país en materia laboral.
Subrayó que estas obligaciones aplican tanto para trabajadores mexicanos como para personal extranjero que labore legalmente en territorio nacional.
PROTEGER LA COMPETITIVIDAD
El exfuncionario enfatizó que Coahuila debe mantener los estándares laboralesy de cumplimiento normativo que le han permitido consolidarse como uno de los principales polos manufactureros del país.
Señaló que la promoción económica debe ir acompañada de una evaluación rigurosa de las empresas interesadas en invertir, con el propósito de proteger la competitividad del estado y evitar que prácticas irregulares afecten su imagen ante inversionistas internacionales.
Para una entidad donde la industria automotriz y de autopartes constituye uno de los principales motores del empleo y las exportaciones, conservar un entorno de cumplimiento comercial y laboral resulta estratégico frente al proceso de revisión del T-MEC.
La evolución de la negociación comercial entre México y Estados Unidos definirá en los próximos meses el nivel de competitividad de sectores clave como el automotriz, siderúrgico y metalmecánico. Para estados industriales como Coahuila, el resultado dependerá no sólo de los aranceles que logre negociar el país, sino también de la capacidad para demostrar cumplimiento de las reglas de origen, disciplina aduanera y respeto a la legislación laboral.
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