El consumo de las familias mexicanas se elevó al cierre del segundo trimestre del año, impulsadoprincipalmente por los eventos de la Copa Mundial de futbol.
De acuerdo con el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi), el Indicador Oportuno del Consumo Privado (IOCP) estimó un crecimiento de 2.8 por ciento anual en mayo y de 2.6 por ciento para junio. En su comparación mensual, el organismo prevé un avance de 0.4 por ciento para mayo y de 0.1 por ciento para junio, lo que anticipa que el gasto de los hogares continuó expandiéndose, aunque a un ritmo moderado.
Para Saide Salazar, economista principal de BBVA México, parte de este comportamiento está relacionado con el efecto que generó la Copa del Mundo sobre el gasto de los hogares. “A medida que se reactive el sector industrial y mejore la dinámica de creación de empleos, se observará un desempeño más favorable del consumo”, señaló.
El consumo privado representa cerca de dos terceras partes del Producto Interno Bruto (PIB), por lo que su desempeño suele reflejar la capacidad de las familias para mantener sus compras de bienes y servicios. Analistas de la plataforma digital de préstamos Credmex coincidieron en que el Mundial incentivó el gasto de los mexicanos, principalmente por las compras relacionadas con el seguimiento del torneo.
Entre ellas destacaron la adquisición de pantallas y equipos de audio, la organización de reuniones en casa, el consumo en restaurantes para ver los partidos y, en algunos casos, la compra de boletos de último momento conforme avanzó la competencia.
El mayor gasto también coincidió con el inicio del periodo vacacional de verano, una temporada que históricamente registra un incremento en la demanda de financiamiento, de acuerdo con la firma.
Según un ejercicio realizado por Credmex, una persona que decidió preparar su hogar para seguir el Mundial pudo desembolsar alrededor de 10 mil pesos entre la compra del jersey oficial, una pantalla o equipo de audio, alimentos y bebidas para reuniones, visitas a restaurantes para ver los encuentros o el pago de plataformas de streaming.
Ese monto pudo ser mayor entre quienes optaron por viajar a las sedes mundialistas o asistir a los Fan Fest para vivir de cerca la competencia.




