Miguel Ángel Ensástigue / El Sol de México
El menor dinamismo del consumo en México y Estados Unidos comenzó a pasar factura a Bimbo, Gruma y Arca Continental. Las tres empresas reportaron menores volúmenes de venta en el segundo trimestre, mientras que analistas consideraron que el efecto positivo del Mundial de Futbol no alcanzó para compensar la desaceleración de la demanda.
Los reportes financieros de Bimbo, Gruma y Arca Continental muestran que el mercado estadounidense perdió dinamismo durante el periodo. Las tres compañías reportaron una disminución en sus volúmenes de venta o un deterioro en sus resultados por el efecto combinado de una demanda más moderada y la apreciación del peso frente al dólar.
Grupo Bimbo informó que las ventas reportadas en Norteamérica (Estados Unidos y Canadá) disminuyeron 10 por ciento debido principalmente a los efectos del tipo de cambio.
Por su parte, la productora de harina de maíz y tortillas Gruma reportó una caída de tres por ciento en ventas en Estados Unidos, mientras que Arca Continental, una de las embotelladoras de Coca Cola más grandes del mundo, registró un retroceso de 4.4 por ciento en los volúmenes de ese mercado.
En México tampoco hubo un desempeño uniforme. Arca Continental reportó un avance de apenas 1.5 por ciento anual en ventas, mientras que Bimbo logró incrementar 4.7 por ciento sus ventas apoyada por mayores volúmenes en prácticamente todas las categorías y canales.
De acuerdo con un análisis de Ve por Más, aunque la derrama económica asociada al Mundial benefició a diversas industrias durante junio, ésta no compensó la debilidad observada en abril y mayo, ya que el consumidor mantuvo una postura cautelosa en un entorno de menor crecimiento económico tanto en México como en Estados Unidos.
Además, el gasto derivado del torneo se concentró principalmente en las ciudades sede, limitando su impacto sobre el resto del país.
Ariel Méndez, analista bursátil de Ve por Más, explicó que las empresas de consumo también enfrentaron presiones por el incremento en los precios del petróleo y los combustibles, la volatilidad en materias primas y el aumento de los costos laborales.
El menor consumo lo resienten aún más los pequeños negocios. Adrián Romero, dueño de la tienda de abarrotes “La Chula” en Iztapalapa, cuenta que cada vez son más los clientes que prefieren las pequeñas presentaciones de refresco y pan Bimbo.
Romero, quien tiene su negocio desde hace 20 años, dijo que este fenómeno comenzó en enero y se intensificó con el paso de los meses. Antes vendía entre 20 y 30 refrescos a la semana en presentaciones de tres litros, pero hoy apenas y llega a 15 unidades.
“La gente busca envases de 1.5 litros o se lleva los refrescos en lata. Todavía es negocio, pero ya no deja tanta venta como antes”, comentó.
No solo es el tamaño de los productos, sino también las marcas. Para la temporada del Mundial de Futbol, Rosario Sandoval surtió su tienda con refrescos, botanas y cervezas con las principales marcas del país, pero a la fecha no ha recuperado su inversión.
“Me salió mejor la venta de aguas naturales y de papas caseras. La merma de producto ha ocasionado que ahora solo me surta dos veces al mes”, mencionó.
Víctor García vive una situación similar con su local “Tienda Lalo”. Hace un año, su proveedor de pan lo visitaba hasta tres veces por semana, pero hoy solamente lo ve en una ocasión con pedidos que rondan los mil 200 pesos.
Ante este entorno, Barclays advirtió que hacia los próximos trimestres el sector enfrentará riesgos como una mayor presión sobre los volúmenes de venta en Estados Unidos, una eventual desaceleración del consumo en México, mayores costos de materias primas y nuevas fluctuaciones cambiarias.




