La reducción en el suministro de agua derivada de la crisis de lodo en la presa El Molinito y la falla eléctrica en la presa El Novillo no solo afectó a miles de hogares en Hermosillo, sino que también impactó directamente al comercio local, donde algunos negocios registraron una disminución de entre 30 y 35% en sus ventas, además de enfrentar gastos extraordinarios para mantener sus operaciones.
En entrevista para El Sol de Hermosillo, el presidente de la Unión de Comerciantes de Hermosillo, Rubén López Peralta, señaló que durante los días en que el suministro de agua se mantuvo restringido y con baja presión, numerosos establecimientos enfrentaron dificultades para operar con normalidad.
“Sí hay una repercusión al comercio local directamente, ya que por lo mismo del tema del suministro que estuvo racionado por tres días y con falta de presión, muchos comercios se vieron afectados. El agua es un recurso importante para la operación del comercio”, expresó.
Explicó que algunos establecimientos incluso tuvieron que contratar pipas para abastecer sus tinacos y continuar ofreciendo sus servicios a los clientes.
López Peralta indicó que la ausencia de agua suficiente afecta actividades esenciales como el funcionamiento de sanitarios, lavamanos, la limpieza de utensilios y, en el caso de restaurantes y negocios de alimentos, la propia elaboración de productos.
Añadió que esta situación también desincentiva la visita de consumidores, quienes prefieren evitar establecimientos donde los servicios básicos no pueden ofrecerse plenamente.
“La venta disminuye un 30 a 35 por ciento en promedio de lo que hemos detectado, muchas veces porque el mismo cliente, al no ver el servicio completo de sanitarios o lavamanos, aunque se les ponga gel antibacterial, inhibe la compra en estos comercios”, explicó.
Aunque reconoció que recientemente también se han presentado apagones, consideró que estos han sido de corta duración y no han provocado cierres de establecimientos. Sin embargo, advirtió que el alto costo de la energía eléctrica durante el verano representa otra carga importante para los pequeños comercios.
“El servicio eléctrico se incrementa hasta un 200 o incluso un 300% en tiempo de verano por el tema de los aires acondicionados y los equipos eléctricos que se requieren para operar”, señaló.
El dirigente recordó que el subsidio de verano beneficia únicamente alconsumo doméstico, por lo que consideró necesario extender algún esquema de apoyo al comercio local.
Ante las fallas en la infraestructura hídrica, López Peralta consideró que las autoridades deberían implementar mecanismos de apoyo para reducir las afectaciones económicas cuando se anuncien cortes programados o disminuciones en el suministro.
“Yo considero que debiera existir un apoyo con pipas para que los días que es un hecho que les va a fallar por mantenimiento o por cualquier motivo, ellos mismos apoyen con pipas y vengan a rellenar tinacos o cisternas”, propuso.
Agregó que, en caso de cobrarse este servicio, debería ofrecerse a un costo accesible para los pequeños negocios, ya que contratar una pipa de manera particular representa un gasto elevado y muchas veces los comerciantes no requieren una carga completa.




