El Hospital General “Dr. Fernando Ocaranza” del ISSSTE, en Hermosillo, fue reprobado en la inspección realizada por la Coordinación Estatal de Protección Civil el pasado 15 de junio de 2026, al acumular 42 observaciones en materia de seguridad, infraestructura y protocolos. El dictamen, difundido por el abogado Andrés Ortega Vega, señala deficiencias que van desde la falta de salidas de emergencia y señalización, hasta personal sin capacitación y la ausencia de un Programa Interno de Protección Civil, lo que reavivó las críticas por las condiciones en las que opera el nosocomio.
De acuerdo con el documento, cuya primera hoja fue difundida públicamente por Ortega, la inspección extraordinaria quedó asentada en un acta circunstanciada elaborada por personal de la Coordinación Estatal de Protección Civil de Sonora. En su publicación, el abogado afirmó que obtuvo el dictamen de manera anónima tras meses de insistencia y aseguró que el hospital “está reprobado en todos los puntos”.
Ortega destacó que el hospital recibió 42 observaciones, cifra que comparó con las 14 observaciones que, según él, tenía la tienda Waldo’s antes del incendio ocurrido en noviembre de 2025, donde murieron 23 personas. Con esa comparación advirtió que existe un riesgo importante si las deficiencias no son corregidas.
Entre las presuntas irregularidades señaladas se encuentran la falta de salidas de emergencia suficientes, ausencia de señalética para localizar extintores y rutas de evacuación, personal que no cuenta con la capacitación correspondiente en Protección Civil, inexistencia de un Programa Interno de Protección Civil actualizado, además de un seguro de responsabilidad civil vencido o sin actualización.
El abogado anunció que en los próximos días dará a conocer una estrategia jurídica para buscar responsabilidades administrativas y penales contra quienes, aseguró, han permitido que el hospital continúe operando bajo esas condiciones. También sostuvo que las omisiones ponen en riesgo tanto a pacientes como al personal médico y de enfermería.
Un amparo por las condiciones del hospital
Esta no es la primera ocasión en que Andrés Ortega señala las condiciones del Hospital “Dr. Fernando Ocaranza”. En junio de 2026 obtuvo un amparo ante el Juzgado Primero de Distrito en Hermosillo para que el ISSSTE subrogara la cirugía de vesícula que requería su abuela de 92 años en un hospital privado.
El litigante argumentó que el hospital no contaba con las condiciones higiénicas, eléctricas, hidráulicas y estructurales necesarias para realizar la intervención quirúrgica de manera segura. Tras concederse la suspensión, el ISSSTE fue obligado a responder y finalmente programó la cirugía en el Hospital San José, donde la paciente fue operada con éxito. Ortega denunció entonces que incluso la institución demoró el cumplimiento de la resolución judicial, advirtiendo que el desacato podría generar sanciones legales.
Posteriormente hizo un llamado a otros derechohabientes para que, cuando consideren que existe una vulneración a su derecho a la salud, recurran al juicio de amparo para exigir atención médica oportuna.
Una crisis que ya había sido denunciada
Las deficiencias del Hospital “Dr. Fernando Ocaranza” no son nuevas. Antes de la inspección de Protección Civil, médicos, trabajadores, pensionados y derechohabientes bloquearon el bulevar Morelos para denunciar el deterioro de las instalaciones, fallas constantes en los sistemas de aire acondicionado, elevadores fuera de servicio, interrupciones eléctricas, problemas de infraestructura y falta de mantenimiento.
Días después, el hospital permaneció cerca de dos horas sin suministro eléctrico debido a una falla en un transformador. Aunque el ISSSTE informó que la planta de emergencia permitió mantener la operación médica, el incidente volvió a encender las alertas sobre el estado de la infraestructura.
Semanas más tarde, durante las lluvias de julio, trabajadores y derechohabientes reportaron filtraciones, inundaciones y afectaciones en distintas áreas del hospital, incluso después de que el ISSSTE anunciara una inversión cercana a 45 millones de pesos para rehabilitar el inmueble.
En respuesta a las críticas, el ISSSTE informó que desde junio inició un programa integral de rehabilitación que contempla trabajos en instalaciones eléctricas, hidrosanitarias, hospitalización, consulta externa, aire acondicionado, mantenimiento general y fortalecimiento del equipamiento médico. La institución aseguró que las obras se realizan sin suspender la atención a los pacientes y que continuarán conforme avancen los dictámenes técnicos.
Ahora, la difusión del dictamen de Protección Civil vuelve a colocar bajo la lupa las condiciones del Hospital General “Dr. Fernando Ocaranza”, mientras crecen las exigencias para que las observaciones sean atendidas antes de que ocurra una emergencia mayor.




