Por David Parra
Aunque los tiempos formales todavía estén lejos, la sucesión por el Gobierno de Sonora comienza a adquirir formas cada vez más reconocibles. Hay recorridos, posicionamientos, organizaciones que amplían estructuras, liderazgos que buscan presencia fuera de sus territorios naturales y actores políticos que empiezan a hablarle no sólo a sus bases, sino al electorado que eventualmente tendrán que retener.
Este fin de semana, Invitado por “Sonora con Todo”, el alcalde de Hermosillo se reunió con representantes vecinales, dirigentes sindicales y estructuras territoriales de Nogales, Sonora, donde, junto con Pascual Soto, coordinador estatal de esta estrategia, hiciera entrega del nombramiento de José de Jesús Báez Gálvez como coordinador de esa organización en Nogales…
Iniciemos revisando quién es y qué representa este nuevo coordinador para este municipio de estratégica relevancia.
José de Jesús Báez Gálvez es un liderazgo que ha construido un importante capital electoral y una respetable imagen pública propia en Nogales a base de esfuerzo y talento propio. En 2024 logró convertirse en candidato independiente a la alcaldía después de construir para ello, una estructura ciudadana capaz de las firmas requeridas por la ley electoral y obtuvo alrededor de 9,400 votos (11% de la votación) con una candidatura independiente de partidos, resultado que le permitió acceder al Ayuntamiento como regidor.
Su principal activo es precisamente no depender de una estructura partidista tradicional y haber demostrado capacidad de organización territorial y capacidad política a prueba de escrutinios.
Su incorporación como coordinador de “Sonora con Todo” en Nogales tiene una lectura estratégica para el proyecto de Toño Astiazarán: suma un operador con base social, experiencia electoral y conocimiento territorial en una de las principales plazas del estado.
Visto desde el otro lado de la ecuación, Morena, PT y Verde llegan a la sucesión con una ventaja considerable: tienen gobierno estatal, presencia territorial, alcaldías, legisladores, programas sociales y, sobre todo, una marca política nacional que, al menos en Sonora, pareciera seguir siendo potencialmente poderosa en términos electorales.
Su problema no parece estar, por ahora, en construir una estructura desde cero. La tienen, pero también acumulan un desgaste creciente por los escándalos y abusos que diariamente se documentan para los que la narrativa evidentemente ya no alcanza, por lo que la censura empieza a perfilarse como mecanismo de control de daños, lo cual también perfila visos innegables de autoritarismo dictatorial, ese mismo que llevara al hartazgo a la sociedad en los noventas para dar paso a la alternancia democrática con Fox, misma que se ve amenazada por la colonización institucional del andamiaje político, legal y electoral característica de las dictaduras, condiciones más que propicias para una intervención electoral fraudulenta.
Más allá de eso, pero junto con eso, la competencia anticipada dentro del oficialismo se desarrolla alrededor del posicionamiento individual de sus aspirantes, las relaciones con los distintos grupos de la coalición, la cercanía con los centros de decisión y la capacidad de cada proyecto para presentarse como garantía de continuidad.
El toño enfrenta exactamente el desafío contrario. Tiene que construir fuera de Hermosillo aquello que el oficialismo ya posee: presencia territorial. Por eso sus recorridos adquieren una lógica distinta. Busca demostrar que existe una propuesta susceptible de convertirse en proyecto estatal, y Hermosillo es su carta de presentación.
“Si en Hermosillo se pudo, en Nogales se puede y en Sonora también”, dijo durante su visita.
La frase resume la estrategia. En ello se advierte una diferenciación muy marcada respecto de las oposiciones tradicionales. Durante años, buena parte del discurso opositor a Morena se ha concentrado en señalar errores, contradicciones y excesos del gobierno. Esa estrategia puede movilizar a quienes ya están inconformes, pero difícilmente basta para construir una mayoría. Astiazarán intenta colocarse en otro terreno.
En lugar de estructurar su discurso alrededor de lo que los gobiernos del morenato hacen mal, presenta programas de Hermosillo como ejemplos de lo que él propone hacer diferente.
CRECES y el Presupuesto Participativo sirven para hablar de participación ciudadana; Hogar Solar, de economía familiar y energía; Hermosillo Conecta, de desarrollo económico; los programas para universitarios, de movilidad; y los indicadores de empleo y seguridad, todos ellos con resultados tangibles, son el vehículo ideal para construir una narrativa de resultados.
Astiazarán coloca la idea de extender al estado el modelo em marcha en Hermosillo y eso, para un electorado que puede contrastar directamente esto con lo que en sus municipios ocurre, puede ser decisivo.
Pero una elección estatal no se gana solamente con buenos indicadores ni con reconocimiento en la capital. Sonora tiene realidades políticas profundamente distintas entre Nogales, Cajeme, Navojoa, San Luis Río Colorado, Guaymas, Agua Prieta, la sierra y el Río Sonora.
Morena cuenta con estructuras construidas durante años, gobiernos municipales, operadores políticos y organizaciones capaces de movilizar electores prácticamente en todo el territorio.
Astiazarán necesita reducir esa asimetría. Por eso el trabajo de “Sonora con Todo” resulta estratégicamente relevante.
Por otra parte, mientras el toño tiene que crecer territorialmente, dentro de la alianza gobernante ocurre una batalla diferente: varios proyectos necesitan crecer dentro del mismo espacio electoral. Ese fenómeno puede convertirse tanto en fortaleza como en vulnerabilidad, generando oportunidades valiosas para el proyecto opositor.
La abundancia de aspirantes mantiene movilizada a la estructura oficialista, pero también genera competencia entre grupos que eventualmente tendrán que reagruparse alrededor de quien resulte favorecido, y muestras ha habido de que esto no necesariamente habrá de ocurrir así, menos si esta sui géneris campaña que no es campaña se prolonga más allá de lo previsto.
Ahí se abre de manera natural una buena ventana de oportunidad para el changarro de enfrente, no necesariamente intentando arrebatar estructuras completas al oficialismo, sino construyendo una candidatura suficientemente amplia para convertirse en punto de encuentro de sectores ciudadanos, empresariales, partidistas e incluso actores políticamente desplazados por la definición interna de Morena y sus aliados. En estos proyectos la cobija no alcanza para todos y no pocos se ven desplazados por la decepción, en cualquiera de sus presentaciones.
Probablemente ahí se encuentre la verdadera disputa por Sonora. Morena conservará una base electoral importante. También existe un segmento claramente opositor. Pero entre ambos hay políticos y ciudadanos que no necesariamente votarán atendiendo únicamente a identidades partidistas.
Es hacia ese electorado donde parece dirigirse buena parte del discurso de Antonio Astiazarán.
Participación ciudadana en lugar de ideología. Resultados municipales en lugar de confrontación nacional. Paneles solares, empleo, seguridad, transporte, emprendimiento y servicios públicos como lenguaje común para la atracción de simpatías.
La estrategia busca municipalizar inicialmente la conversación para después estatalizarla.
El oficialismo, por su parte, tendrá una ventaja relativa, que en condiciones de normalidad resultaría difícil de minimizar: podrá presentar resultados de seis años de gobierno estatal y el respaldo político y presupuestal de la Federación como prueba de capacidad para continuar proyectos de mayor escala si al electorado le convence la narrativa que le acompañará.
Uno ofrece escalar un modelo municipal. El otro ofrecerá profundizar un proyecto estatal y nacional, ambos a escrutinio y sujetos a una narrativa de contraste. Ahí puede encontrarse justamente uno de los principales ejes narrativos de 2027 que pueden resultar definitorios.
En Sonora, aunque el calendario electoral todavía diga otra cosa, la competencia por 2027 está en marcha y casi todas las estrategias están a la vista… Las definitorias son las que tenemos que descifrar.
@dparra001




