
Cafeceando. Por: Octaviano Rojas
En el caso de la remediación del Río Sonora podría decirse que más vale tarde que nunca, sin embargo es de destacar que el gobernador Alfonso Durazo nunca quitó el dedo del renglón para que se les hiciera justicia a los damnificados, aunque lastimosamente muchos ya no tendrán la oportunidad de ver con sus propios ojos que la lucha emprendida está rindiendo frutos.
Durazo, junto con funcionarios de la Semarnat y de salud entre otros, realizaron una visita por localidades afectadas por la contaminación, luego del derrame de productos tóxico-venenosos de la mina en Cananea.
Hace algunos años me tocó asistir a varias reuniones en Banámichi y otros pueblos, en donde funcionarios estatales y federales se comprometían con los afectados a que “muy pronto” tendrían respuesta positiva a sus reclamos.
Pues el “muy pronto” por fin llegó. Con más de diez años de retraso, pero todo parece indicar que ahora sí se atenderá el reclamo y se cumplirán las promesas. Durazo, acompañado por la titular de Semarnat Alicia Bárcenas, estuvieron en Ures para dar cuenta de los avances. Se construirá el esperado hospital regional, también se cumplirá con las potabilizadoras y con el monitoreo de la calidad del agua. Son poco más de 600 millones de pesos para el programa de remediación. Recuerdo que en el sexenio pasado hubo también recursos, incluso para difundir ampliamente lo que se construiría, pero todo quedó en promesas, más no el pago a algunos medios de comunicación para difundir no sé qué.
Y sin salirnos de la ex capital de Sonora, la H. Ures, todo indica que Paulina Ocaña, la joven y talentosa Jefa de la Oficina del Ejecutivo decidió no aflojar el paso. Mientras algunos todavía intentan descifrar el alcance de su responsabilidad, preguntándose si está o no dentro de sus facultades presidir reuniones de gabinete o eventos en las colonias, como Sonora Atiende que ayer se realizó en Ures, ella continúa acumulando reuniones, recorridos y tareas dentro de una agenda que combina coordinación institucional y presencia territorial.
Un día está al frente de los gabinetes sectoriales de educación, salud o infraestructura, revisando avances y compromisos de las dependencias. Al siguiente aparece en una plaza pública, acompañando una jornada de Sonora Atiende y escuchando de frente a las familias.
Su presencia en colonias de Hermosillo, así como en las recientes jornadas de Aconchi y Ures, confirma que su trabajo no se limita a organizar reuniones. También implica destrabar pendientes y procurar que los servicios del Gobierno del Estado lleguen hasta las comunidades.
Ese ritmo comienza a distinguirla dentro del equipo estatal. No porque busque protagonizar cada actividad, sino porque entiende que la mejor manera de ganar presencia es resolviendo y manteniéndose cerca de las necesidades del pueblo.
Paulina sigue el ejemplo del gobernador Alfonso Durazo, quien ha hecho del trabajo territorial una constante de su administración. Ella, por su parte, mantiene su propio estilo: coordinar, escuchar y entregar resultados como sabe hacerlo, sin estridencias, pero tampoco sin pausas.
Y aunque en más de una ocasión algunos colegas le han preguntado si participará en la contienda electoral del 2027, simplemente ha respondido que como Jefa de la Oficina del Gobernador, ahorita está concentrada en dar resultados. Pero yo creo que, como todo político, el que respira, aspira. Así que no la pierdan de vista.
En otro tema, el presidente con licencia del PAN, Gildardo Real Ramírez acudió ayer jueves a la mesa de Corsas. Por motivos personales me fue imposible acudir, pero para mañana les comentaré algo de lo ahí platicado.
También queda pendiente comentar los cambios que se están dando, forzadamente, en la delegación del ISSSTE en Sonora, por el desastre en el hospital Ocaranza. Y fíjense que si en el IMSS no se ponen las pilas, muy pronto podría pasar lo mismo. Pero lo que está pasando en el IMSS se los cuento próximamente. No se van a sorprender, pero ya verán.
Muchas gracias por su tiempo.


