El rebote de 2.2% en el Producto Interno Bruto (PIB) de México durante el segundo trimestre de 2026, oculta un enfriamiento en el financiamiento al sector productivo interno.
Aunque se destaca el impulso de las exportaciones no petroleras (+31.0%)por el amparo del T-MEC, el informe del CEFP muestra que la cartera de crédito vigente de la banca comercial al sector privado se frenó a 3.2% en junio, perdiendo dos puntos porcentuales frente al 5.2% registrado el año anterior.
EL MOTOR EXTERNO ENMASCARA LA FRAGILIDAD DEL MERCADO INTERNO
El crecimiento del trimestre no se distribuyó de manera uniforme en los sectores productivos. La expansión económica estuvo sesgada hacia el comercio exterior y el choque petrolero derivado de las tensiones en Medio Oriente:
Las ventas externas totales aumentaron 30.7% anual, beneficiadas por la manufactura no automotriz y el repunte de la mezcla mexicana, que promedió 89.39 dólares por barril (+47.2% anual).
A pesar de que los salarios reales de cotización ante el IMSS subieron 2.6%(alcanzando 668.28 pesos diarios), el consumo privado mostró un leve avance del 1.9% en el bimestre abril-mayo. Esta cifra refleja una baja del gasto de los hogares frente a años de alta expansión.
La inversión fija bruta se ubicó en 3.5% anual en el bimestre abril-mayo, un rebote positivo tras la caída del 9.9% registrada en 2025, pero aún insuficiente para consolidar nuevos proyectos de capital a largo plazo.
PAUSA BANCARIA Y EL DILEMA DE BANXICO
El elemento más crítico para la sostenibilidad de la actividad productiva radica en la asfixia del crédito privado. En un entorno donde la tasa de interés de los Cetes a 28 días bajó a 6.3% al cierre de junio (frente a un promedio semestral de 9.0% en 2025), la moderación en la colocación de crédito bancario (3.2%) advierte que ni las empresas ni los consumidores están tomando financiamiento al ritmo esperado.
A esto se suma un ligero repunte en el desempleo, cuya tasa nacional subió a 2.7% en el periodo abril-junio. Si bien el empleo formal registrado ante el IMSS avanzó 1.8% anual (22.54 millones de trabajadores), el sesgo exportador de la economía no está logrando irrigar suficiente liquidez hacia el mercado interno no vinculado al comercio exterior.
IMPACTO DE LA ECONOMÍA REGIONAL DE COAHUILA
Para el perfil industrial de Coahuila, el reporte del CEFP entrega señales mixtas:
El repunte de la industria automotriz y el apetito estadounidense por productos de manufactura no automotriz (como equipos de cómputo y electrónicos) favorecen la cadena de suministro de la Región Sureste.
La disminución en el crédito de la banca comercial representa un riesgo directo para la cadena de proveeduría PyME local, que requiere financiamiento de capital de trabajo para integrarse a las líneas de producción de exportación.
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