Perspectiva. Por: Eugenio Madero
Franklin Delano Roosevelt fue sin duda el principal impulsor del progreso de Estados Unidos.
Como presidente durante cuatro períodos -de 1933 hasta que falleció en 1945-, padeció la época más difícil y toda la Segunda Guerra Mundial; por lo que en su política interna tuvo que emprender inversiones que generaron riqueza y empleos entre los estadunidenses e inmigrantes europeos, asiáticos y de medio oriente que llegaron buscando el sueño americano.
Puentes y carreteras inter estatales y nacionales, aeropuertos, puertos marítimos, vías del ferrocarril, líneas del telégrafo y del teléfono, escuelas y hospitales, red eléctrica y presas para el suministro de agua, entre muchas otras obras; se construyeron para consolidar la infraestructura de desarrollo y conectividad interna entre los gringos y también para el exterior
A diferencia de otros países que se quedaron rezagados en estos temas, como medianamente fue el caso de México.
No obstante, se debe reconocer que simultáneamente con el presidente Roosevelt, su homólogo mexicano Lázaro Cárdenas aprobó el reparto de 18 millones de hectáreas de tierras ejidales, con el fin de elevar la productividad en el campo; además de defender la verdadera soberanía nacional al expropiar las compañías petroleras que explotaban nuestros recursos naturales.
Ahora las cosas son un tanto diferentes, ya que no todo depende de las iniciativas presidenciales.
Porque se supone que cada nivel de gobierno trata y vela por los intereses de su población.
Lo cual quiere decir, que cada Gobernador o Alcalde trae sus propios planes.
Con más razón cuando son de diferentes partidos políticos.
Aunque todos ellos también ocupan del apoyo de la Federación.
En Sonora, el gobernador Alfonso Durazo no ha descansado en promover, generar, gestionar y emprender las acciones que mejoren la conectividad en todas sus facetas.
Esto con el propósito de incrementar la productividad en todos los sectores.
Dígase la agricultura, ganadería, minería, turismo, industria, comercio y otras que sobreviven a pesar de que estamos en medio del desierto y con poca agua.
El martes de esta semana durante su habitual conferencia de prensa, habló sobre los avances en la construcción de la carretera Guaymas-Chihuahua que será de más de 500 kilómetros y que elevará el potencial económico de nuestro estado con el turismo y el comercio (gracias al traslado de mercancías que llegan y salen del puerto).
Inversión que este año pudiera andar en los 4 mil millones de pesos.
Obvio que también se refirió al avance del 55% en la modernización del tramo Hermosillo-Poblado Miguel Alemán, el cual quedará concluido para el mes de octubre; previendo que más adelante y con los recursos disponibles, se termine hasta Bahía de Kino.
A pregunta expresa sobre la posibilidad de una carretera alterna que saque el tráfico pesado de Santa Ana, el Mandatario recordó que es un tema anhelado desde hace muchos años, pero dejándolo entrever como algo difícil, ya que en realidad tendrían que ser tres libramientos:
Uno que le saque la vuelta al pueblo y que conecte a Hermosillo con Magdalena, otro de Magdalena con Caborca y uno más de Caborca con Hermosillo.
Sin embargo, hay que considerar que, en caso de construirse al menos uno de estos libramientos, convertirían a Santa Ana casi en un pueblo fantasma, ya que muchos negocios prestadores de servicio como hoteles y restaurantes dependen de los viajeros que pasan y llegan a los locales instalados por la carretera.
Coincidentemente el miércoles de la misma semana, el colectivo de columnistas y líderes de opinión de la Mesa Cancún, tuvimos como invitado al delegado estatal de la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT), Máximo Moscoso Pintado, quien al dar a conocer parte de las acciones bajo su coordinación, reveló que para este año se invertirán 1 mil 600 millones de pesos en la rehabilitación de nuestras carreteras.
Entre los tramos que se espera que reciban una recarpeteada, se encuentra el de Hermosillo-Santa en ambos sentidos; así como el de Imuris-Cananea, el cual resulta más peligroso porque en su mayor parte es de ida y vuelta en lo alto de la sierra.
Igualmente, el trayecto de Cananea-Agua Prieta-Janos, recibirá mantenimiento para eficientar la seguridad y los tiempos de los automovilistas.
Sin olvidar, obvio, el tema del conocido como “tren fantasma” que ya tiene tiempo en que pararon su construcción de Imuris a Nogales, con trazos que cruzan la sierra rumbo a Cananea y que también ya pronto quedará terminado.
Por lo que vemos en estos niveles de gobierno, hay buena coordinación de nuestras autoridades en beneficio de los sonorenses de todas las regiones, incluyendo las más lejanas como San Luis Río Colorado y Sonoyta, cuya carretera también recibirá mantenimiento.
Bueno, amigos…
Por hoy es todo.
Que tengan una excelente semana.




