La economía mexicana creció 2.1% anual durante el segundo trimestre de 2026, un avance que representa una aceleración respecto a meses anteriores, pero que todavía no es suficiente para hablar de una recuperación sólida y sostenida.
Así lo señaló el presidente del Instituto Mexicano de Ejecutivos de Finanzas (IMEF) Coahuila Sureste, Alejandro Flores Espinosa, al presentar el análisis institucional del organismo.
El resultado corresponde al periodo abril-junio. Sin embargo, todavía no se cuenta con información completa de junio y julio que permita determinar qué tanto del crecimiento estuvo relacionado con el efecto económico del Mundial de Futbol 2026.
Por ello, el IMEF consideró prematuro concluir si el repunte del segundo trimestre será permanente o si se trata de un impulso temporal.
De hecho, pese al mejor desempeño del PIB, la encuesta nacional del instituto apenas elevó en 0.1 puntos porcentuales su expectativa de crecimiento para todo 2026, al pasar de 1.1% a 1.2%.
MÉXICO SE DESACOPLA DE ESTADOS UNIDOS
El análisis del IMEF identifica un cambio importante en el comportamiento de la economía mexicana durante los últimos años.
Durante más de una década, el crecimiento de México estuvo estrechamente ligado al de Estados Unidos, su principal socio comercial, e incluso llegó a registrar tasas ligeramente superiores.
Sin embargo, a partir de 2018 esa relación comenzó a romperse. El organismo vincula este cambio, entre otros factores, con el deterioro del clima de negocios tras la cancelación del aeropuerto de Texcoco.
Mientras la economía estadounidense recuperó un ritmo de expansión más sólido después de la pandemia, México se ha mantenido prácticamente estancado.
Flores Espinosa destacó que el T-MEC continúa siendo un motor importante para la actividad económica, pero advirtió que el acuerdo comercial, por sí solo, no garantiza un mayor crecimiento.
Para atraer inversión y generar nuevas oportunidades, dijo, también se requiere certeza jurídica, estabilidad regulatoria y confianza en el entorno de negocios.
INFRAESTRUCTURA, EL FACTOR PENDIENTE
El IMEF planteó también la necesidad de orientar la inversión en infraestructura hacia proyectos con mayor impacto en la productividad y el crecimiento nacional.
Entre las prioridades mencionó la capacidad aeroportuaria de la Ciudad de México. El organismo considera que el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM) y el Aeropuerto Internacional Felipe Ángeles (AIFA) no serán suficientes para atender la demanda futura de pasajeros y conectividad.
Ante este escenario, propuso reabrir la discusión sobre la construcción de un nuevo aeropuerto e incluso reevaluar Texcoco como una alternativa de largo plazo.
El planteamiento, señaló, responde a que una obra de esta magnitud requeriría entre cinco y siete años de planeación y ejecución.
El IMEF también consideró prioritarias la expansión de la red eléctrica y la conservación de carreteras, al estimar que ambas tienen un mayor impacto económico que proyectos ferroviarios con baja rentabilidad o limitada conectividad regional.
EXPORTACIONES SOSTIENEN EL CRECIMIENTO; CONSUMO E INVERSIÓN SIGUEN DÉBILES
De acuerdo con el diagnóstico del instituto, las exportaciones son actualmente el principal soporte del crecimiento de la economía mexicana.
En contraste, la inversión privada acumula cerca de 25 meses con un desempeño débil, mientras el consumo mantiene una recuperación moderada.
El último dato disponible, correspondiente a mayo, mostró un crecimiento real mensual de apenas 0.1%.
De los últimos 25 meses, solamente cinco registraron incrementos reales de 1% o más. Los 20 meses restantes tuvieron una contracción mensual promedio de 0.14%.
Para el IMEF, este comportamiento refleja una demanda interna con mucho menos dinamismo que el observado hace 15 años.
El organismo también advirtió que una parte del consumo podría estar siendo sostenida mediante crédito. En junio, el saldo de las tarjetas de crédito de la banca comercial aumentó 8% anual.
De mantenerse un crecimiento económico débil, esta situación podría incrementar el riesgo de incumplimiento de pagos.
DEUDA PÚBLICA SE ACERCA A 60% DEL PIB
Las finanzas públicas son otro de los focos de atención para el IMEF.
La deuda bruta del sector público llegó a 20.3 billones de pesos al cierre de junio, más del doble de la registrada en diciembre de 2018.
Ante el menor crecimiento económico, el instituto estima que la deuda como proporción del PIB podría acercarse a 60% durante este año.
La cifra estaría por encima del 52% previsto por la Secretaría de Hacienda en los Criterios Generales de Política Económica 2026.
A esto se suma el costo financiero de la deuda, que continúa por encima de 15% de los ingresos totales del Gobierno, pese al descenso gradual de las tasas de interés.
El IMEF señaló que tanto el nivel de endeudamiento como el costo financiero son indicadores considerados por las agencias calificadoras al evaluar la perspectiva crediticia soberana.




